martes, 1 de septiembre de 2009

Enfermedad de Huntington [NINDS]



Enfermedad de Huntington: Esperanza a través de la investigación

Este documento fue escrito y publicado por el Instituto Nacional de Trastornos Neurológicos y Accidentes Cerebrovasculares (NINDS), el patrocinador principal en los Estados Unidos de la investigación sobre trastornos del cerebro y el sistema nervioso, inclusive la enfermedad de Huntington. NINDS, uno de los Institutos Nacionales de Salud del Gobierno de los EE.UU. en Bethesda, Maryland, es parte del Servicio de Salud Pública dentro del Departamento de Salud y Servicios Humanos de los EE.UU.

Índice
Introducción
¿Qué causa la enfermedad de Huntington?
¿Cómo se hereda la enfermedad de Huntington?
¿Cuáles son los efectos principales de la enfermedad?
¿A qué edad aparece la enfermedad de Huntington?
¿Cómo se diagnostica la enfermedad?
¿Qué es la prueba presintomática?
¿Cómo se realiza la prueba presintomática?
¿Cómo decide una persona si va a hacerse la prueba?
¿Hay un tratamiento para la enfermedad de Huntington?
¿Qué tipo de atención necesita el individuo con la enfermedad?
¿De qué recursos comunitarios se dispone?
¿Qué investigación se está haciendo?
Genética molecular
El gen de la enfermedad y su producto
Muerte celular en la enfermedad de Huntington
Modelos animales en la enfermedad de Huntington
Investigación sobre tejido fetal
Estudios clínicos
Estudios de imágenes
¿Cómo puedo ayudar?
¿Cuál es el papel de las organizaciones voluntarias?
Glosario

Introducción
En 1872, el médico estadounidense George Huntington escribió sobre una enfermedad que llamó "una reliquia de las generaciones anteriores en el pasado oscuro." No fue el primero en describir el trastorno, que podía rastrearse al menos hasta la Edad Media. Uno de los primeros nombres fue corea,* el cual, como en "coreografía," es la palabra griega para danza. El término corea describe cómo las personas afectadas con el trastorno se retuercen, se contorsionan y giran en un movimiento como una danza constante e incontrolable. Más tarde aparecieron otros nombres descriptivos: "corea hereditaria" enfatiza cómo la enfermedad se transmite de padres a hijos; "corea progresiva crónica" hace hincapié en cómo los síntomas de la enfermedad empeoran con el tiempo. Actualmente, los médicos usan comúnmente el término simple de enfermedad de Huntington para describir este trastorno altamente complejo que causa sufrimiento indecible a miles de familias.

Solamente en los Estados Unidos, alrededor de 30,000 personas padecen de la enfermedad de Huntington (EH); los cálculos de su prevalencia son de alrededor de 1de cada 10,000 personas. Al menos 150,000 más tienen un 50 por ciento de riesgo de contraer la enfermedad y miles más de sus familiares viven con la posibilidad de que ellos también pueden contraer la EH.

Hasta hace poco, los científicos entendían muy poco sobre la EH y sólo podían observar cómo la enfermedad continuaba transmitiéndose de generación en generación. Las familias vieron a la enfermedad destruir la capacidad de sentir, pensar y moverse de sus seres queridos. En los últimos años, los científicos que trabajan apoyados por el Instituto Nacional de Trastornos Neurológicos y Accidentes Cerebrovasculares (NINDS) han hecho varios descubrimientos en el área de investigación de la EH. Con estos avances, nuestro entendimiento de la enfermedad continúa mejorando.

Este folleto presenta información sobre la EH, y sobre el progreso de la investigación actual para profesionales de atención médica, científicos, cuidadores, y lo más importante, para aquellos ya demasiado familiarizados con el trastorno: las numerosas familias afectadas por la EH.

¿Qué causa la enfermedad de Huntington?
La enfermedad de Huntington se produce por una degeneración de células nerviosas llamadas neuronas,* genéticamente programada en ciertas áreas del cerebro. Esta degeneración causa movimientos incontrolados, pérdida de facultades intelectuales y perturbación emocional. Específicamente afectadas se encuentran las células de los ganglios basales, estructuras profundas dentro del cerebro que tienen muchas funciones importantes, inclusive la coordinación del movimiento. Dentro de los ganglios basales, la enfermedad se concentra específicamente en las neuronas del estriado, particularmente aquellas en el núcleo caudado y el pálido. También está afectada la superficie exterior del cerebro, o corteza, que controla el pensamiento, la percepción y la memoria.

¿Cómo se hereda la enfermedad de Huntington?
La EH se encuentra en todos los países del mundo. Es una enfermedad familiar, transmitida de padres a hijos por medio de una mutación o error ortográfico del gen normal.

Un solo gen anormal, la unidad biológica básica de la herencia, produce la EH. Los genes están compuestos de ácido desoxiribonucleico (ADN), una molécula con forma de escalera en espiral. Cada escalón de esta escalera está compuesto por dos pares de sustancias químicas llamadas bases. Hay cuatro tipos de bases—adenina, tiamina, citosina y guanina—cada una abreviada por la primera letra de su nombre: A, T, C, y G. Ciertas bases siempre se "aparean", y combinaciones diferentes de pares de bases se unen para formar mensajes codificados. Un gen es una larga serie de este ADN en diversas combinaciones de A, T, C, y G. Estas combinaciones únicas determinan la función del gen, al igual que las letras se unen para formar palabras. Cada persona tiene alrededor de 30,000 genes—un billón de pares de bases de ADN o trozos de información repetida en los núcleos de las células humanas, lo que determina las características individuales o rasgos.


Los genes están acomodados en ubicaciones precisas junto con 23 pares de cromosomas parecidos a barras. Un cromosoma de cada par proviene de la madre de un individuo, el otro del padre. Cada mitad de un par cromosómico es similar a la otra, excepto por un par, que determina el sexo del individuo. Este par tiene dos cromosomas X en las mujeres y un cromosoma X y uno Y en los hombres. El gen que produce la enfermedad se encuentra en el cromosoma 4, uno de los 22 pares de cromosomas no ligados al sexo, o "autosómicos," que colocan a los hombres y a las mujeres en riesgo idéntico de contraer la enfermedad.

El impacto de un gen depende parcialmente de si es dominante o recesivo. Si un gen es dominante, sólo es necesario que uno de los cromosomas apareados produzca su efecto determinado. Si el gen es recesivo, ambos padres deben proporcionar copias cromosómicas para que se encuentre el rasgo. La EH se llama trastorno dominante autosómico debido a que sólo una copia del gen defectuoso, heredada de uno de los padres, es necesaria para producir la enfermedad.

El defecto genético responsable por Huntington es una pequeña secuencia de ADN en el cromosoma 4, en el cual varios pares de bases se repiten muchas, muchas veces. El gen normal tiene tres bases de ADN, compuestas por la secuencia CAG. En las personas con la enfermedad, la secuencia se repite anormalmente docenas de veces. Con el tiempo—y con cada generación sucesiva—el número de repeticiones de CAG puede expandirse más.

Cada padre tiene dos copias de cada cromosoma pero entrega sólo una a cada hijo. Cada hijo de un padre con EH tiene una probabilidad del 50-50 de heredar el gen de la enfermedad. Si un hijo no hereda el gen, no contraerá la enfermedad y no la puede trasmitir a las generaciones subsiguientes. Una persona que hereda el gen de la EH y sobrevive lo suficiente, tarde o temprano padecerá la enfermedad. En algunas familias, todos los hijos pueden heredar el gen; en otras, ninguno de ellos. Si un hijo hereda el gen no tiene relación con que otros compartan o no el mismo destino.

Un pequeño número de casos de EH es esporádico, o sea, se produce aunque no haya antecedentes familiares del trastorno. Se cree que estos casos están causados por una nueva mutación genética, una alteración en el gen que se produce durante el desarrollo del esperma y que lleva el número de repeticiones de CAG al rango que causa la enfermedad.


¿Cuáles son los efectos principales de la enfermedad?
Los signos precoces de la EH varían mucho de una persona a otra. Una observación común es que lo antes que aparezcan los síntomas, más rápido evolucionará la enfermedad.

Al principio los familiares pueden notar que el individuo tiene cambios de ánimo o se pone inusitadamente irritable, apático, pasivo, deprimido o enojado. Estos síntomas pueden disminuir a medida que evoluciona la enfermedad o, en algunos individuos, pueden continuar e incluir arrebatos hostiles o ataques profundos de depresión.

La EH puede afectar la memoria, el juicio y otras funciones cognitivas del individuo. Los signos precoces pueden incluir tener dificultad para conducir, aprender nuevas cosas, recordar un hecho, responder una pregunta, o tomar una decisión. Algunos podrían manifestar cambios en la escritura. A medida que evoluciona la enfermedad, la concentración en tareas intelectuales se dificulta cada vez más.

En algunos individuos, la enfermedad puede comenzar con movimientos incontrolados en los dedos, los pies, la cara o el tronco. Estos movimientos, que son signos de corea, a menudo se intensifican cuando la persona está ansiosa. La EH también puede comenzar con torpeza leve o problemas de equilibrio. Algunas personas desarrollan movimientos coreicos más tarde, después de que haya evolucionado la enfermedad. Pueden tropezar o parecer incoordinados. A menudo la corea crea problemas serios con la marcha, aumentando la probabilidad de caídas.

La EH puede alcanzar el punto donde el habla se arrastra y las funciones vitales, como tragar, comer, hablar y especialmente caminar, continúan declinando. Algunos individuos no pueden reconocer a sus familiares. Muchos, sin embargo, permanecen alerta de su ambiente y pueden expresar emociones.

Algunos médicos han empleado una Escala de Valoración Unificada de la Enfermedad de Huntington recientemente desarrollada, para evaluar las características clínicas, las etapas y el curso de la enfermedad. En general, la duración de la enfermedad varía entre 10 y 30 años. Las causas más comunes de muerte son la infección (más frecuentemente la neumonía), lesiones relacionadas con caídas, u otras complicaciones.

¿A qué edad aparece la enfermedad de Huntington?
La velocidad de evolución de la enfermedad y la edad al inicio varían de una persona a otra. El inicio de la EH en el adulto, con sus movimientos incontrolados e incapacitantes, a menudo comienza en la edad mediana. Existen, sin embargo, otras variaciones de la EH distinguidas no solo por la edad al inicio sino por una variedad marcada de síntomas. Por ejemplo, algunas personas contraen la enfermedad como adultos, pero sin corea. Pueden parecer rígidos y moverse muy poco, o nada, una afección llamada acinesia.

Algunos individuos desarrollan síntomas de EH cuando son muy jóvenes, antes de los 20 años. Los términos "inicio precoz" o "juvenil" de la EH se usan a menudo para describir la enfermedad que aparece en una persona joven. Un signo común de la enfermedad en un individuo joven es la declinación rápida del desempeño en la escuela. Los síntomas también pueden incluir cambios sutiles en la escritura y leves problemas de movimiento, como lentitud, rigidez, temblor, y tics musculares rápidos, llamados mioclono. Varios de estos síntomas son similares a los de la enfermedad de Parkinson, y difieren de la corea observada en individuos que contraen la enfermedad como adultos. Se dice que estos individuos jóvenes tienen la enfermedad "acinética-rígida" o la variante Westphal de la EH. Las personas con EH juvenil también pueden tener convulsiones y discapacidades mentales. Cuando antes sea el inicio, más rápido parece evolucionar la enfermedad. La enfermedad evoluciona más rápido en los individuos con inicio precoz o juvenil, y la muerte sobreviene dentro de los 10 años.

Los individuos con EH juvenil generalmente heredan la enfermedad de sus padres. Estos individuos también tienden a tener el número más grande de repeticiones de CAG. El motivo de esto podría encontrarse en el proceso de producción de esperma. A diferencia de los huevos, el esperma se produce por millones. Debido a que el ADN se copia millones de veces durante este proceso, existe una mayor posibilidad de que se produzcan errores genéticos. Para verificar el vínculo entre el número de repeticiones de CAG en el gen de Huntington y la edad al inicio de los síntomas, los científicos estudiaron a un niño que tuvo síntomas de la enfermedad a los dos años, uno de los casos más precoces y graves registrado. Encontraron que tenía el número más grande de repeticiones de CAG estudiado hasta el momento—cerca de 100. El caso del niño fue importante para la identificación del gen y al mismo tiempo ayudó a confirmar que los jóvenes con EH tienen los segmentos más largos de repeticiones de CAG, la única correlación probada entre la longitud de la repetición y la edad al inicio.

Algunos individuos contraen EH después de los 55 años. El diagnóstico en estas personas puede ser difícil. Los síntomas de la enfermedad pueden estar enmascarados por otros problemas médicos, o la persona puede no mostrar la gravedad de los síntomas observada en los individuos con EH de inicio precoz. Estos individuos también pueden mostrar síntomas de depresión en lugar de enojo o irritabilidad, o pueden retener un control agudo de sus funciones intelectuales, como la memoria, el razonamiento y la resolución de problemas.

También existe un trastorno vinculado llamado corea senil. Algunos ancianos muestran síntomas de EH, especialmente los movimientos coreicos, pero no tienen demencia, tienen un gen normal, y carecen de antecedentes familiares del trastorno. Algunos científicos creen que una mutación genética diferente puede ser responsable por este pequeño número de casos, pero esto no se ha probado.

¿Cómo se diagnostica la enfermedad?
El gran cantante folclórico y compositor americano Woody Guthrie falleció el 3 de Octubre de 1967, luego de sufrir de EH durante 13 años. Había sido mal diagnosticado, considerado un alcohólico, y entrado y salido de instituciones mentales y hospitales durante años antes de ser adecuadamente diagnosticado. Tristemente, su caso no es extraordinario, aunque neurólogos experimentados pueden hacer el diagnóstico fácilmente.

Un neurólogo entrevistará al individuo intensivamente para obtener la historia clínica y descartar otras afecciones. Una herramienta usada por los médicos para diagnosticar la EH es tomar los antecedentes familiares, a veces llamado linaje o genealogía. Es extremadamente importante para los familiares ser francos y veraces con el médico que toma los antecedentes familiares.

El médico también preguntará acerca de problemas intelectuales y emocionales recientes, que pueden ser indicaciones de la EH, y hará pruebas de audición, movimientos oculares, fuerza, coordinación, movimientos involuntarios (corea), sensación, reflejos, equilibrio, movimiento y estado mental de la persona, y probablemente solicite también una cantidad de análisis de laboratorio.

Las personas con EH comúnmente tienen impedimentos en la manera en que el ojo sigue o se fija en un objetivo móvil. Las anormalidades en los movimientos oculares varían de una persona a otra y difieren, dependiendo de la etapa y duración de la enfermedad.

El descubrimiento del gen de la EH en 1993 produjo una prueba genética directa para hacer o confirmar el diagnóstico de la enfermedad en un individuo que exhibe síntomas similares a la misma. Usando una muestra sanguínea, la prueba genética analiza el ADN para detectar la mutación de la enfermedad contando el número de repeticiones en la región del gen de la EH. Los individuos que no tienen EH generalmente tienen 28 o menos repeticiones de CAG. Generalmente los individuos con EH tienen 40 o más repeticiones. Un pequeño porcentaje de individuos, sin embargo, tiene un número de repeticiones que cae dentro de una región limítrofe (ver la tabla 1).

Tabla 1
No. de repeticiones de CAG // Resultado

< 28 - Rango normal; el individuo no contraerá EH

29-34 - El individuo no contraerá EH pero la siguiente generación está en riesgo

35-39 - Algunos, no todos, los individuos en este rango contraerán EH; la siguiente generación también está en riesgo

> 40 - El individuo contraerá EH

El médico puede pedirle al individuo que se someta a una prueba de imágenes cerebrales. La tomografía computarizada (TC) y las imágenes por resonancia magnética (IRM) proporcionan imágenes excelentes de las estructuras cerebrales con poca o ninguna molestia. Aquellos con EH pueden mostrar encogimiento de algunas partes del cerebro—particularmente dos áreas conocidas como los núcleos caudados y el putamen—y agrandamiento de cavidades llenas de líquido dentro del cerebro llamadas ventrículos. Estos cambios no indican definitivamente EH, sin embargo, porque también pueden producirse en otros trastornos. Además, una persona puede tener síntomas precoces de la enfermedad y aún tener una TC normal. Cuando se usa junto con antecedentes familiares y el registro de síntomas clínicos, sin embargo, la TC puede ser una herramienta importante de diagnóstico.

Otra tecnología para imágenes cerebrales incluye la tomografía con emisión de positrones (PET) que es importante en los esfuerzos de investigación de la EH pero a menudo no es necesaria para el diagnóstico.

¿Qué es la prueba presintomática?
La prueba presintomática se usa en las personas que tienen antecedentes familiares de EH pero carecen de síntomas. Si cualquiera de los padres tuvo la enfermedad, la probabilidad de la persona sería de 50-50. En el pasado, ningún análisis de laboratorio podía identificar positivamente a las personas portadoras del gen de la EH, o quiénes iban a contraerla, antes del inicio de los síntomas. Esa situación cambió en 1983, cuando un equipo de científicos patrocinados por el NINDS ubicó el primer marcador genético para la enfermedad, el paso inicial para desarrollar una prueba de laboratorio para la enfermedad.

Un marcador es un trozo de ADN que se encuentra cerca de un gen y que generalmente se hereda con él. El descubrimiento del primer marcador de la EH permitió a los científicos ubicar el gen en el cromosoma 4. El descubrimiento del marcador llevó rápidamente al desarrollo de una prueba presintomática para algunos individuos, pero esta prueba requirió de muestras de sangre y tejido de familiares afectados o no con el fin de identificar marcadores únicos para esa familia en particular. Por este motivo, los individuos adoptados, huérfanos y personas con pocos familiares vivos no pudieron usar la prueba.

El descubrimiento del gen de la EH ha llevado a una prueba presintomática más barata, científicamente más simple, y mucho más precisa que es aplicable a la mayoría de las personas en riesgo. La nueva prueba usa la longitud de las repeticiones de CAG para detectar la presencia de la mutación en la sangre. Esto se discute más en la próxima sección.

Hay muchos factores complicados que reflejan la complejidad del diagnóstico de la enfermedad. En un pequeño número de individuos con EH —1 al 3 por ciento—no pueden encontrarse antecedentes familiares. Algunos individuos pueden no conocer su legado genético, o un familiar podría ocultar un trastorno genético por miedo al estigma social. Un padre podría no querer preocupar o asustar a sus hijos, o disuadirlos de que se casen. En otros casos, un familiar podría morir por otra causa antes de comenzar a mostrar signos de la EH. A veces, no se conoce la causa de la muerte de un familiar, o la familia no sabe que el pariente falleció. Los niños adoptados pueden no conocer su herencia genética, o los síntomas precoces en un individuo pueden ser muy leves como para atraer la atención.

¿Cómo se realiza la prueba presintomática?
Un individuo que desee ser evaluado debe comunicarse con el centro de pruebas más cercano (puede obtenerse una lista de tales centros de la Sociedad de América para la Enfermedad de Huntington en el 1-800-345-HDSA.) El proceso de prueba debe incluir varios componentes. La mayoría de los programas de prueba incluye un examen neurológico, el asesoramiento antes de la prueba y el seguimiento. El propósito del examen neurológico es determinar si la persona que solicita la prueba muestra o no síntomas clínicos de EH. Es importante recordar que si un individuo muestra hasta síntomas leves de la enfermedad, se arriesga a ser diagnosticado con la enfermedad durante el examen neurológico, aún antes de la prueba genética. Durante el asesoramiento antes de la prueba, el individuo aprenderá sobre EH, sobre su propio nivel de riesgo, y sobre el procedimiento de prueba. Se informará a la persona sobre las limitaciones, la precisión y los posibles resultados de la prueba. Él o ella puede entonces considerar los riesgos y beneficios de evaluarse y hasta puede decidir en ese momento no volver a evaluarse.

Si una persona decide evaluarse, estará involucrado un equipo de especialistas altamente capacitados, que puede incluir neurólogos, asesores genéticos, trabajadores sociales, psiquiatras y psicólogos. Este equipo de profesionales ayuda a la persona en riesgo a decidir si la prueba es lo que corresponde y la prepara cuidadosamente para un resultado de la prueba negativo, positivo, o no concluyente.

Los individuos que deciden continuar con el proceso de prueba deben estar acompañados por el cónyuge a las sesiones de asesoramiento, un amigo o un familiar que no esté en riesgo. Otros familiares interesados pueden participar en las sesiones de asesoramiento si el individuo a evaluarse así lo desea.

La prueba genética en sí implica la donación de una pequeña muestra de sangre que se evalúa en el laboratorio para detectar la presencia o ausencia de la mutación de la EH. La prueba puede requerir de una muestra de ADN de un familiar cercano afectado, preferentemente uno de los padres, con el propósito de confirmar el diagnóstico de EH en la familia. Esto es especialmente importante si los antecedentes familiares son de alguna manera poco claros o inusuales.

Los resultados de la prueba deben entregarse sólo en persona y al individuo que se evalúa. Los resultados de la prueba son confidenciales. Sin importar los resultados de la prueba, se recomienda el seguimiento.

Con el fin de proteger los intereses de menores, inclusive la confidencialidad, no se recomienda la prueba a aquellos menores de 18 años a menos que haya un motivo médico convincente (por ejemplo, el niño exhibe síntomas).

La prueba para un feto (prueba prenatal) presenta desafíos y riesgos especiales; de hecho algunos centros no realizan pruebas genéticas en fetos. Debido a que un resultado positivo usando una prueba genética directa significa que el padre en riesgo es también el portador del gen, se aconseja a los individuos en riesgo que estén considerando un embarazo que busquen asesoramiento genético antes de la concepción.

Algunos padres en riesgo tal vez deseen conocer el riesgo de su feto pero no el propio. En esta situación, los padres pueden optar por la prueba prenatal usando marcadores ligados al ADN en lugar de la prueba genética. En este caso, la prueba no busca el gen de la EH sino que indica si el feto ha heredado un cromosoma 4 del abuelo afectado o de un abuelo no afectado del lado de la familia con EH. Si la prueba muestra que el feto ha heredado un cromosoma 4 del abuelo afectado, los padres se enteran que el riesgo del feto es el mismo que el de los padres (50-50), pero no aprenden nada nuevo sobre el riesgo de los padres. Si la prueba muestra que el feto ha heredado un cromosoma 4 del abuelo no afectado, el riesgo del feto es muy bajo (menos del 1%) en la mayoría de los casos.

Otra opción abierta a los padres es la fertilización in vitro con evaluación de la preimplantación. En este procedimiento, se evalúan los embriones para determinar cuál transporta el gen de la enfermedad. Los embriones que se determinó que no tienen la mutación del gen de la EH se implantan en el útero femenino.

En términos de consecuencias emocionales y prácticas, no sólo para el individuo que se hace la prueba sino para la familia entera, hacerse la prueba es enormemente complejo y ha estado rodeado por considerable controversia. Por ejemplo, las personas con un resultado de la prueba positivo pueden arriesgarse a perder el seguro médico y de vida, perder el empleo y otras desventajas. Las personas que se someten a la prueba tal vez deseen pagar por el costo ellos mismos, ya que la cobertura por el asegurador puede llevar a la pérdida del seguro médico en el caso de un resultado positivo, aunque esto puede cambiar en el futuro.

Con la participación de profesionales de atención médica y personas de familias con la enfermedad, los científicos han desarrollado pautas de evaluación. Todos los individuos que procuren la prueba genética deben obtener una copia de estas pautas, de su centro de prueba o de las organizaciones enumeradas en la tarjeta al reverso de este folleto. Estas organizaciones tienen información sobre centros que realizan la prueba usando los procedimientos establecidos y ellos recomiendan enfáticamente que los individuos eviten hacerse pruebas que no se adhieran a las pautas.

¿Cómo decide una persona si va a hacerse la prueba?
La ansiedad que proviene de vivir con un 50 por ciento de riesgo de tener la enfermedad puede ser abrumadora. ¿Cómo hace una persona joven elecciones importantes sobre educación a largo plazo, matrimonio e hijos? ¿Cómo hacen los padres mayores de hijos adultos para enfrentar miedos sobre hijos y nietos? ¿Cómo hacen las personas para aceptar la ambigüedad e incertidumbre de vivir con riesgo?

Algunos individuos eligen someterse a la prueba por el deseo de tener mayor certeza sobre su estado genético. Creen que la prueba les permitirá tomar decisiones informadas sobre el futuro. Otros deciden no hacerse la prueba. Son capaces de vivir con la incertidumbre de estar en riesgo, prefiriendo preceder las consecuencias emocionales de un resultado positivo, al igual que las pérdidas posibles de seguro y de empleo. No hay una decisión buena o mala, ya que cada elección es altamente individual. Las pautas para la prueba genética de la EH, discutidas en la sección anterior, se crearon para ayudar a las personas con esta elección de cambio de vida.

Cualesquiera sean los resultados de la prueba genética, el individuo y los familiares en riesgo pueden esperar respuestas emocionales poderosas y complejas. La salud y la felicidad de cónyuges, hermanos y hermanas, hijos, padres y abuelos se afectan por un resultado positivo, al igual que los amigos, colaboradores de trabajo, vecinos y demás de un individuo. Debido a que recibir resultados de pruebas puede ser devastador, las pautas de evaluación requieren un asesoramiento continuo aún después de que se complete la prueba y se conozcan los resultados.

¿Hay un tratamiento para la enfermedad de Huntington?
Los médicos pueden recetar una cantidad de medicamentos para ayudar a controlar los problemas emocionales y de movimiento asociados con la enfermedad. Es importante recordar, sin embargo, que mientras los medicamentos pueden ayudar a mantener estos síntomas clínicos bajo control, no existen tratamientos para detener o revertir el curso de la enfermedad.

Los medicamentos antisicóticos, como haloperidol, u otros medicamentos, como clonazepam, pueden ayudar a aliviar los movimientos coreicos y también pueden ayudar a controlar las alucinaciones, delirios, y ataques violentos. Los medicamentos antisicóticos, sin embargo, no se recetan para otra forma de contractura muscular asociada con la enfermedad, llamada distonía, y de hecho pueden empeorar la afección, causando rigidez y agarrotamiento. Estos medicamentos también pueden tener efectos secundarios graves, inclusive sedación, y por ese motivo deben usarse en las menores dosis posibles.

Para la depresión, los médicos pueden recetar fluoxetina, sertralina, nortriptilina, u otros compuestos. Los tranquilizantes pueden ayudar a controlar la ansiedad y el litio puede recetarse para combatir la excitación patológica y los graves cambios de ánimo. También pueden necesitarse medicamentos para tratar los rituales obsesivos-compulsivos graves de algunos individuos con la EH.

La mayoría de los medicamentos usados para tratar los síntomas de la enfermedad tiene efectos secundarios como fatiga, inquietud, o hiperexcitabilidad. A veces puede ser difícil decir si un síntoma en particular, como apatía o incontinencia, es un signo de la enfermedad o una reacción a un medicamento.

¿Qué tipo de atención necesita el individuo con la enfermedad?
Aunque un psicólogo o psiquiatra, un asesor genético y otros especialistas pueden ser necesarios en diferentes etapas de la enfermedad, generalmente el primer paso en el diagnóstico y en encontrar tratamiento es ver a un neurólogo. Aunque el médico familiar puede diagnosticar la enfermedad y puede continuar monitorizando el estado del individuo, es mejor consultar con un neurólogo sobre el manejo de los síntomas variados.

Pueden surgir problemas cuando los individuos tratan de expresar pensamientos complejos con palabras que ya no pueden pronunciar en forma inteligible. Puede ser útil repetir palabras a la persona con EH para que sepa que se entendieron algunos pensamientos. A veces las personas erróneamente suponen que si los individuos no hablan, tampoco entienden. Nunca aísle a individuos no hablándoles, y trate de mantener su ambiente tan normal como sea posible. La terapia del habla puede mejorar la capacidad del individuo para comunicarse.

Es extremadamente importante que la persona con EH mantenga buen estado físico mientras lo permitan su estado y el curso de la enfermedad. Los individuos que hacen ejercicios y se mantienen activos tienden a estar mejor que los que no lo hacen. Un régimen diario de ejercicios puede ayudar a la persona a sentirse mejor física y mentalmente. Aunque su coordinación sea mala, los individuos deben continuar caminando, si es necesario con ayuda. Debe permitirse a aquellos que desean caminar independientemente que lo hagan mientras sea posible, debiendo prestarse cuidadosa atención en mantener el ambiente sin objetos duros y cortantes. Esto ayudará a asegurar la independencia máxima minimizando el riesgo de lesiones por una caída. Los individuos también pueden usar acolchado especial durante las caminatas para protegerse contra lesiones por caídas. Algunas personas han encontrado que pequeñas pesas en los tobillos pueden ayudar con la estabilidad. El uso de zapatos resistentes que se ajusten bien también puede ayudar, especialmente zapatos sin cordones que pueden ponerse y quitarse fácilmente.

La coordinación deficiente puede dificultar que las personas con EH se alimenten por sí mismas y traguen. A medida que evoluciona la enfermedad, las personas con EH pueden atragantarse. Al ayudar a los individuos a comer, los cuidadores deben dedicar mucho tiempo para las comidas. Los alimentos pueden cortarse en trozos pequeños, ablandados, o hechos puré para facilitar la deglución y evitar que se atraganten. Mientras algunos alimentos pueden requerir el agregado de espesantes, otros pueden necesitar ser diluidos. Los productos lácteos, en particular, tienden a aumentar la secreción de moco, lo que a su vez aumenta el riesgo de atragantarse. Algunos individuos pueden beneficiarse con la terapia de deglución, que es especialmente útil si comienza antes de que surjan problemas serios. Los platos con ventosas, la vajilla especial diseñada para personas con discapacidades, y tazas plásticas con tapas pueden ayudar a evitar los derrames. El médico del individuo puede ofrecer consejo adicional sobre dieta y sobre cómo manejar las dificultades para tragar o problemas gastrointestinales que puedan surgir, como incontinencia o constipación.

Los cuidadores deben prestar atención a la adecuada nutrición para que el individuo con EH reciba suficientes calorías para mantener su peso corporal. A veces las personas con EH, que pueden quemar tanto como 5,000 calorías por día sin aumentar de peso, requieren cinco comidas por día para recibir la cantidad necesaria de calorías. Los médicos pueden recomendar vitaminas u otros suplementos nutricionales. En una institución de atención a largo plazo, el personal necesitará asistir con las comidas con el fin de asegurar que se cumplan los requisitos calóricos y nutricionales especiales del individuo. Algunos individuos y sus familias eligen usar un tubo para alimentación; otros no.

Los individuos con EH están en riesgo especial de deshidratarse y por lo tanto requieren grandes cantidades de líquidos, especialmente durante clima cálido. Las pajitas flexibles facilitan que la persona tome bebidas. En algunos casos, el agua debe espesarse con aditivos comerciales para darle la consistencia de jarabe o miel.

¿De qué recursos comunitarios se dispone?
Los individuos y familias afectadas por la EH pueden tomar medidas para asegurar que reciban el mejor consejo y atención posibles. Los médicos y organismos de servicios de salud estatales y locales pueden proporcionar información sobre recursos comunitarios y grupos de apoyo familiar que puedan existir. Los tipos posibles de ayuda son:

Ayuda legal y social. La enfermedad afecta la capacidad de la persona de razonar, usar el juicio y manejar responsabilidades. Los individuos pueden necesitar ayuda con asuntos legales. Los testamentos y otros documentos importantes deben prepararse temprano para evitar problemas legales cuando la persona con EH ya no pueda representar sus propios intereses. Los familiares también deben buscar ayuda si se enfrentan con discriminación respecto del seguro, empleo u otros asuntos.

Servicios de atención domiciliaria. Cuidar de una persona con EH en el hogar puede ser agotador, pero la ayuda de tiempo parcial con tareas domésticas o cuidado físico del individuo puede aliviar la carga. Puede disponerse de ayuda doméstica, programas alimenticios, ayuda de enfermería, terapia ocupacional, u otros servicios domiciliarios de organismos de servicios de salud federales, estatales o locales.

Centros laborales y de recreación. Muchas personas con EH están deseosas y pueden participar en actividades fuera de la casa. El trabajo terapéutico y los centros de recreación brindan a los individuos una oportunidad de buscar pasatiempos e intereses y conocer nueva gente. La participación en estos programas, inclusive la terapia ocupacional, musical y recreativa, puede reducir la dependencia de la persona en los familiares y proporciona a los cuidadores domiciliarios un muy necesario alivio temporal.

Residencia grupal. Algunas comunidades tienen instalaciones de residencia grupal que están supervisadas por un cuidador residente y que proporcionan comidas, servicios de limpieza, actividades sociales, y servicios de transporte local para residentes. Estos arreglos de vivienda están particularmente ajustados a las necesidades de los individuos que están solos y que, aunque aún son independientes y capaces, arriesgan lesiones cuando realizan tareas de rutina como cocinar y limpiar.

Cuidado institucional. Las demandas físicas y emocionales del individuo sobre la familia finalmente pueden ser abrumadoras. Mientras muchas familias pueden preferir conservar a sus parientes con EH en la casa cuando sea posible, una instalación de atención médica a largo plazo puede ser lo mejor. Hospitalizar o colocar a un familiar en una institución médica es una decisión difícil; el asesoramiento profesional puede ayudar a las familias con esto.

Encontrar la instalación adecuada puede ser difícil en sí mismo. Organizaciones como la Sociedad de América para la Enfermedad de Huntington (ver la tarjeta con el listado de Recursos de Información en el bolsillo posterior de este folleto) podrían referir a la familia a instalaciones que cumplen con las normas establecidas para el cuidado de los individuos con EH. Sin embargo, existen muy pocas de éstas, y menos aún tienen experiencia con los individuos con EH juvenil o de inicio precoz que requieren cuidado especial debido a su edad y síntomas.

¿Qué investigación se está haciendo?
Aunque la enfermedad atrajo atención considerable de los científicos al comienzo del siglo 20, existía poca investigación sostenida sobre la enfermedad hasta el fin de la década de 1960, cuando el Comité para Combatir la Enfermedad de Huntington y la Fundación de Corea de Huntington, más tarde llamada Fundación de Enfermedades Hereditarias, comenzó a patrocinar la investigación y a hacer campañas para obtener fondos federales. En 1977, el Congreso estableció la Comisión para el Control de la Enfermedad de Huntington y sus Consecuencias, que hizo una serie de recomendaciones importantes. Desde entonces, el Congreso ha proporcionado apoyo uniforme para la investigación federal, principalmente por medio del Instituto Nacional de Trastornos Neurológicos y Accidentes Cerebrovasculares, el organismo principal del gobierno para la investigación biomédica sobre trastornos cerebrales y del sistema nervioso. El esfuerzo para combatir la enfermedad continúa por el siguiente estilo de investigación, cada una brindando información importante sobre la enfermedad:


Neurobiología básica. Ahora que el gen de la EH se ha ubicado, los investigadores en el campo de la neurobiología-que comprende la anatomía, fisiología y bioquímica del sistema nervioso-continúan estudiando el gen de la EH con miras a entender cómo causa la enfermedad en el cuerpo humano.

Investigación clínica. Neurólogos, psicólogos, psiquiatras, y otros investigadores están mejorando nuestro entendimiento de los síntomas y de la evolución de la enfermedad en pacientes mientras intentan desarrollar nuevas terapéuticas.

Estudios de imágenes. Las investigaciones científicas que usan PET y otras tecnologías permiten a los científicos ver lo que hace el gen defectuoso a varias estructuras cerebrales y cómo afecta la química y el metabolismo del cuerpo.

Modelos animales. Animales de laboratorio, como ratones, se crían en la esperanza de replicar las características clínicas de la EH y pronto se espera que ayude a los científicos a aprender más sobre los síntomas y evolución de la enfermedad.

Investigación sobre tejido fetal. Los investigadores están implantando tejido fetal en roedores y primates no humanos en la esperanza de que el éxito en esta área lleve al entendimiento, restauración, o reemplazo de funciones típicamente perdidas por degeneración neuronal en los individuos con EH.

Estas áreas de investigación están convergiendo lentamente y, en el proceso, están arrojando pistas importantes sobre la destrucción implacable de la mente y el cuerpo del gen. El NINDS patrocina gran parte de este trabajo apasionante.

Genética molecular

Durante 10 años, los científicos se concentraron en un segmento del cromosoma 4 y, en 1993, finalmente aislaron el gen de la EH. El proceso de aislar el gen responsable—motivado por el deseo de encontrar una cura—fue más difícil de lo que se anticipó. Los científicos ahora creen que identificar la ubicación del gen de la EH es el primer paso en el camino hacia la cura.

Encontrar el gen de la EH involucró un esfuerzo de investigación genética molecular intensa con investigadores colaboradores de todo el mundo. Al comienzo de 1993, los científicos colaboradores anunciaron que habían aislado la secuencia triple de repetición de ADN inestable que tiene el gen de la EH. Los investigadores dependieron de la Lista de Investigación para la Enfermedad de Huntington patrocinada por el NINDS, con base en la Universidad de Indiana en Indianápolis, para completar este trabajo. Comenzada en 1979, la lista contiene datos sobre muchas familias estadounidenses con EH, proporciona datos estadísticos y demográficos a los científicos, y sirve como enlace entre los investigadores y las familias específicas. Proporcionó el ADN de muchas familias afectadas por la enfermedad a investigadores involucrados en la búsqueda del gen y fue un componente importante en la identificación de los marcadores de la enfermedad.

Durante varios años, los investigadores patrocinados por NINDS involucrados en la búsqueda del gen de la EH hicieron visitas anuales a la parentela más grande conocida con EH—14,000 individuos—que viven en el Lago Maracaibo en Venezuela. Los viajes continuos permitieron a los científicos estudiar patrones de herencia de varias familias interrelacionadas.

El gen de la enfermedad y su producto

Aunque los científicos saben que ciertas células cerebrales mueren en la enfermedad, la causa de su muerte aún es desconocida. Generalmente se piensa que las enfermedades recesivas son el resultado de un gen que deja de producir cantidades adecuadas de una sustancia esencial para la función normal. Éste se conoce como un gen de pérdida de función. Se piensa que algunos trastornos heredados dominantes, como la EH, implican un gen que interfiere activamente con la función normal celular. Éste se conoce como un gen de ganancia de función.


¿Cómo causa daño el gen defectuoso de la EH?

El gen de la EH codifica una proteína—que se ha llamado huntingtin—cuya función aún se desconoce. La secuencia de CAG repetida en el gen causa que se fabrique una forma anormal de huntingtin, en la cual se repite el aminoácido glutamina. Es la presencia de esta forma anormal, y no la ausencia de la forma normal, lo que causa daño en la enfermedad. Esto explica porqué la enfermedad es dominante y porqué dos copias del gen defectuoso—uno de la madre y otro del padre—no causan un caso más serio que la herencia de uno solo de los padres. Con el gen de la EH aislado, los investigadores patrocinados por NINDS están volviendo su atención hacia el descubrimiento de la función normal de huntingtin y cómo la forma alterada causa daño. Los científicos esperan reproducir, estudiar y corregir estos cambios en modelos animales de la enfermedad.


Huntingtin se encuentra en todas partes del cuerpo pero solamente fuera del núcleo celular. Los ratones llamados "knockout" se crían en el laboratorio para no producir huntingtin; no se desarrollan más allá de una etapa embriónica muy precoz y mueren rápidamente. Los científicos ahora saben que huntingtin es necesaria para la vida. Los investigadores esperan aprender porqué la versión anormal de la proteína daña solamente a ciertas partes del cerebro. Una teoría es que las células en esas partes del cerebro pueden ser supersensibles a esta proteína anormal.
Muerte celular en la enfermedad de Huntington


Aunque la causa precisa de la muerte celular en la enfermedad de Huntington aún no se conoce, los científicos están prestando mucha atención al proceso de muerte celular genéticamente programado que se produce profundamente dentro de los cerebros de los individuos con EH. Este proceso involucra una serie compleja de eventos interconectados que llevan al suicidio celular. Las áreas relacionadas de la investigación:


§ Excitotoxicidad. Sobreestimulación de células por sustancias químicas encontradas en el cerebro.


§ Mecanismo de energía defectuoso. Un defecto en la fábrica de energía de la célula, llamada mitocondria, donde se produce la energía.


§ Estrés oxidativo. La actividad metabólica normal cerebral que produce compuestos tóxicos llamados radicales libres.


§ Factores tróficos. Sustancias químicas naturales encontradas en el cuerpo humano que pueden proteger contra la muerte celular.


Varios estudios de la enfermedad están dirigidos a entender las pérdidas de células nerviosas y receptores en la EH. Las neuronas en el estriado se clasifican por su tamaño (grandes, medianas o pequeñas) y aspecto (espinosas o no espinosas). Cada tipo de neurona contiene combinaciones de neurotransmisores. Los científicos saben que el proceso destructivo de la EH afecta a diferentes subgrupos de neuronas de grados variados. El hito de la enfermedad, están aprendiendo, es la degeneración selectiva de las neuronas espinosas de tamaño mediano en el estriado. Los estudios patrocinados por NINDS también sugieren que las pérdidas de ciertos tipos de neuronas y receptores son responsables por diferentes síntomas y etapas de la EH.


¿Qué aspecto tienen estos cambios? En las neuronas espinosas, los investigadores han observado dos tipos de cambios, ambos afectando las dendritas de las células nerviosas. Las dendritas, encontradas en cada célula nerviosa, se extienden desde el cuerpo celular y son responsables de recibir mensajes de otras células nerviosas. En las etapas intermedias de la EH, las dendritas crecen fuera de control. Se forman nuevas e incompletas ramas y otras ramas se retuercen. En etapas avanzadas y graves de la EH, los cambios degenerativos causan que secciones de dendritas se hinchen, se rompan o desaparezcan del todo. Los investigadores creen que estas alteraciones pueden ser un intento de la célula de reconstruir los contactos de las células nerviosas perdidos al comienzo de la enfermedad. A medida que las nuevas dendritas establecen conexiones, sin embargo, de hecho pueden contribuir a la muerte celular nerviosa. Tales estudios brindan evidencia visible y concluyente de la naturaleza progresiva de la enfermedad y sugieren que las nuevas terapias experimentales deben considerar el estado de la degeneración celular. Los científicos aún no saben exactamente cómo estos cambios afectan a subgrupos de células nerviosas fuera del estriado.

Modelos animales en la enfermedad de Huntington
A medida que se aprende más sobre la degeneración celular en la EH, los investigadores esperan reproducir estos cambios en modelos animales y encontrar una forma de corregir o detener el proceso de la muerte celular nerviosa. Tales modelos le sirven a la comunidad científica en general, proporcionando un medio para evaluar la seguridad de nuevas clases de medicamentos en primates no humanos. Los científicos patrocinados por NINDS están actualmente trabajando para desarrollar modelos de primate no humano y ratón para investigar la degeneración nerviosa en la EH y para estudiar los efectos de la excitotoxicidad en las células nerviosas cerebrales.

Los investigadores trabajan para construir modelos genéticos de la enfermedad usando ratones transgénicos. Para hacerlo, los científicos transfieren genes humanos de la EH alterados dentro de embriones de ratón para que los animales desarrollen las características anatómicas y biológicas de la EH. Este modelo genético de ratón con EH permitirá un estudio profundo de la enfermedad y evaluará nuevos compuestos terapéuticos.

Otra idea es insertar dentro de ratones una sección de ADN que contiene repeticiones de CAG en el rango anormal del gen de la enfermedad. Este ratón equivalente de EH permitiría a los científicos explorar la base de la inestabilidad de CAG y su papel en el proceso de la enfermedad.

Investigación sobre tejido fetal
Un campo relativamente nuevo de la investigación biomédica involucra el uso de injertos de tejido cerebral para estudiar y potencialmente tratar los trastornos neurodegenerativos. En esta técnica, el tejido que se ha degenerado se reemplaza con implantes de tejido fetal fresco, tomado en las etapas muy precoces del desarrollo. Los investigadores están interesados en aplicar implantes de tejido cerebral a la investigación de la EH. Se necesitarán estudios extensos con animales para aprender si esta técnica pudiese tener valor en los pacientes con EH.

Estudios clínicos
Los científicos están buscando estudios clínicos que un día lleven al desarrollo de nuevos medicamentos u otros tratamientos para detener la evolución de la enfermedad. Ejemplos de investigaciones patrocinadas por NINDS, usando tanto individuos sintomáticos como asintomáticos, incluye:

Estudios genéticos sobre la edad al inicio, patrones de herencia y marcadores encontrados en familias. Estos estudios pueden aclarar más aún el tema de cómo la enfermedad se transmite de generación en generación.


Estudios de cognición, inteligencia y movimiento. Estudios de movimientos oculares anormales, tanto horizontales como verticales, y pruebas sobre las habilidades del paciente en una cantidad de tareas de aprendizaje, memoria, neuropsicológicas y motoras puede servir para identificar cuándo aparecen los diversos síntomas de la EH y a caracterizar su rango y gravedad.


Ensayos clínicos de medicamentos. La evaluación de diversos medicamentos puede llevar a nuevos tratamientos y al mismo tiempo mejorar nuestro entendimiento del proceso de la enfermedad de Huntington. Las clases de medicamentos que se evalúan incluyen las que controlan síntomas, disminuyen la velocidad de la evolución de la enfermedad, y bloquean los efectos de las excitotoxinas, y aquellos que pueden corregir o reemplazar otros defectos metabólicos que contribuyen al desarrollo y evolución de la EH.

Estudios de imágenes
Los científicos que patrocina NINDS están usando la tomografía con emisión de positrones (PET) para aprender cómo el gen afecta los sistemas químicos del cuerpo. PET visualiza anormalidades metabólicas o químicas en el cuerpo, y los investigadores esperan averiguar si las exploraciones PET pueden revelar anormalidades que señalan la enfermedad. Los investigadores que realizan investigación sobre la EH también están usando PET para caracterizar neuronas que murieron y sustancias químicas que se redujeron en partes del cerebro afectadas por la EH.


Como PET, una forma de imágenes por resonancia magnética (IRM) llamada IRM funcional puede medir aumentos o disminuciones en ciertas sustancias químicas que se pensaba que tenían un papel en la EH. Los estudios de IRM funcional también están ayudando a los investigadores a entender cómo la enfermedad mata neuronas en diferentes regiones del cerebro.


Las tecnologías de imágenes permiten a los investigadores ver cambios en el volumen y las estructuras cerebrales y puntualizar cuándo se producen estos cambios en la EH. Los científicos saben que en los cerebros afectados por la enfermedad, los ganglios basales, la corteza y los ventrículos muestran atrofia y otras alteraciones.

¿Cómo puedo ayudar?
Con el fin de realizar investigación sobre la EH, los investigadores requieren muestras de tejido o sangre de familias con la EH. Sin embargo, el acceso a los individuos con la enfermedad y sus familias puede ser difícil, debido a que frecuentemente las familias con la EH están diseminadas por todo el país o todo el mundo. Un proyecto de investigación puede necesitar individuos de una edad o género particular o de cierta área geográfica. Algunos científicos sólo necesitan datos estadísticos mientras que otros pueden necesitar una muestra de sangre, orina, o piel de familiares. Todos estos factores complican la tarea de encontrar voluntarios. Los siguientes esfuerzos patrocinados por NINDS reúnen a familias con EH, agencias voluntarias de salud, y científicos, en un esfuerzo por adelantar la ciencia y acelerar la cura.

La lista de Investigación de la Enfermedad de Huntington patrocinada por NINDS en Indiana University Medical Center en Indianápolis, que se discutió anteriormente, posibilita la investigación relacionando a los científicos con el paciente y voluntarios familiares. El primer banco de ADN se estableció por medio de esta lista. Aunque el gen ya ha sido ubicado, ADN de individuos que tienen EH es aún de gran interés para los investigadores. Los mellizos presentan interés continuo, los individuos no afectados que tienen descendencia afectada, y los individuos con dos genes de EH defectuosos, y no de cada uno de los padres-una ocurrencia muy rara. La participación en la lista y en proyectos específicos de investigación es voluntaria y confidencial. Para obtener más información sobre la lista y el banco de ADN, comuníquese con:

Indiana University Medical Center
Department of Medical and Molecular Genetics
Medical Research and Library Building
975 W. Walnut Street
Indianapolis, IN 46202-5251
(317) 274-5744 (llamada por cobrar)

El NINDS patrocina dos bancos nacionales de muestras cerebrales. Estos bancos suministran a los científicos investigadores en todo el mundo tejido del sistema nervioso de pacientes con trastornos neurológicos y psiquiátricos. Necesitan tejido de pacientes con EH para que los científicos puedan estudiar y entender el trastorno. Aquellos interesados en donar deben escribir a:

Human Brain and Spinal Fluid Resource Center
Neurology Research (127A)
W. Los Angeles Healthcare Center
11301 Wilshire Boulevard, Building 212
Los Angeles, CA 90073
(310) 268-3536
Localizador de 24 horas: 310-636-5199
http://www.loni.ucla.edu/

Dra. Francine M. Benes, Ph.D., Directora
Harvard Brain Tissue Resource Center
McLean Hospital
115 Mill Street
Belmont, Massachusetts 02478
(617) 855-2400
(800) BRAIN-BANK (800-272-4622)
www.brainbank.mclean.org

¿Cuál es el papel de las organizaciones voluntarias?

Las organizaciones privadas han sido un sostén de apoyo y guía para los individuos en riesgo, las personas con EH y sus familias. Estas organizaciones varían en tamaño y énfasis, pero todas están preocupadas por ayudar a los individuos y sus familias, educar a audiencias no conocedoras y profesionales sobre la EH, y promover la investigación médica sobre el trastorno. Algunas agencias voluntarias de salud apoyan los talleres científicos y la investigación y algunos tienen boletines de noticias y divisiones locales en todo el país. Estas agencias permiten a las familias, profesionales de atención médica e investigadores intercambiar información, aprender sobre servicios y beneficios disponibles, y trabajar hacia metas comunes. Las organizaciones enumeradas en la tarjeta de Recursos de Información en el bolsillo trasero de este folleto se complacen en recibir las preguntas del público.


También se dispone de información de las siguientes organizaciones:

¿Dónde puedo encontrar más información?
Para obtener información adicional sobre los programas investigación del NINDS, contacte a la Unidad de Recursos Neurológicos y Red de Información del Instituto (BRAIN por su sigla en inglés) en:

BRAIN
P.O. Box 5801
Bethesda, MD 20824
(800) 352-9424
http://www.ninds.nih.gov

Organizaciones:
Hereditary Disease Foundation
3960 Broadway
6th Floor
New York, NY 10032
cures@hdfoundation.org
http://www.hdfoundation.org
Tel: 212-928-2121
Fax: 212-928-2172

Huntington's Disease Society of America
505 Eighth Avenue
Suite 902
New York, NY 10018
hdsainfo@hdsa.org
http://www.hdsa.org
Tel: 212-242-1968 800-345-HDSA (4372)
Fax: 212-239-3430


Glosario

acinesia: movimientos corporales disminuidos.

en riesgo -una descripción de una persona cuya madre o padre tiene EH o ha heredado el gen de la EH y que por ello tienen una probabilidad de 50-50 de heredar el trastorno.

trastorno dominante autosómico: un trastorno no ligado al sexo que puede heredarse aún si uno solo de los padres transmite el gen defectuoso.

ganglios basales: una región ubicada en la base del cerebro compuesta de cuatro agrupaciones de neuronas, o células nerviosas. Esta área es responsable del movimiento y la coordinación del cuerpo. Los grupos neuronales más prominentemente y uniformemente afectados por la enfermedad de Huntington—el pálido y el estriado—están ubicados aquí. Ver neurona, pálido, estriado.

núcleos caudados: parte del estriado en los ganglios basales. Ver ganglios basales, estriado.

corea -movimientos corporales incontrolados: Corea deriva del término griego para danza.

cromosomas: las estructuras en las células que contienen genes. Están compuestas de ácido desoxiribonucleico (ADN) y proteínas y bajo un microscopio, parecen estructuras como barras. Ver ácido desoxiribonucleico (ADN), gen.

tomografía computarizada (TC): una técnica usada para diagnosticar trastornos cerebrales. La TC usa una computadora para producir una imagen de alta calidad de estructuras cerebrales. Estas imágenes se llaman exploraciones TC.

corteza: parte del cerebro responsable por el pensamiento, la percepción y la memoria. EH afecta los ganglios basales y la corteza. Ver ganglios basales.

ácido desoxiribonucleico (ADN): la sustancia de herencia que contiene la información genética para que las células se dividan y produzcan proteínas. El ADN transporta el código para cada característica heredada de un organismo. Ver gen.

dominante: un rasgo que es evidente aún cuando el gen para ese trastorno se hereda de uno de los padres. Ver trastorno dominante autosómico, recesivo, gen.

gen: la unidad básica de la herencia, compuesta por un segmento de ADN que contiene el código de un rasgo específico. Ver ácido desoxiribonucleico (ADN).

huntingtin: la proteína codificada por el gen que transporta el defecto de la enfermedad de Huntington. La secuencia repetida de CAG en el gen causa que se forme una forma anormal de huntingtin. Aún no se conoce la función de la forma normal de huntingtin.

parentela: un grupo de personas que son familiares, como una familia o un clan.

imágenes por resonancia magnética (IRM): una técnica por imágenes que usa ondas de radio, campos magnéticos y análisis computarizado para crear la imagen de tejidos y estructuras corporales.

marcador: un trozo de ADN que se encuentra en el cromosoma tan cerca de un gen que los dos se heredan juntos. Como un poste indicador, los marcadores se usan durante las pruebas genéticas y la investigación para ubicar la presencia cercana de un gen. Ver cromosoma, ácido desoxiribonucleico (ADN).

mitocondria: cuerpos microscópicos productores de energía dentro de las células que son las "fábricas de energía" de las células.

mutación: en genética, cualquier defecto en un gen. Ver gen.

mioclono: una afección en la cual los músculos o porciones de músculos se contraen involuntariamente de forma espasmódica.

neurona: palabra griega para célula nerviosa, la unidad conductora de impulsos básicos del sistema nervioso. Las células nerviosas se comunican con otras células por medio de un proceso electroquímico llamado neurotransmisión.

neurotransmisores: sustancias químicas especiales que transmiten impulsos nerviosos de una célula a otra.

pálido: parte de los ganglios basales cerebrales. El pálido está compuesto del globo pálido y del pálido ventral. Ver ganglios basales.

tomografía con emisión de positrones (PET): una herramienta usada para diagnosticar funciones y trastornos cerebrales. PET produce imágenes tridimensionales, en color, de productos químicos o sustancias que funcionan en el cuerpo. Estas imágenes se llaman exploraciones PET. PET muestra la función cerebral, en contraste con TC o IRM, que muestra estructura cerebral.

prevalencia: el número de casos de una enfermedad presentes en una población en particular en un momento dado.

putamen: un área cerebral que disminuye de tamaño como resultado del daño producido por la enfermedad de Huntington.

receptor: proteínas que sirven como sitios celulares de reconocimiento y causan una respuesta en el cuerpo cuando son estimuladas por sustancias químicas llamadas neurotransmisores. Funcionan como interruptores para la siguiente célula nerviosa. Ver neurona, neurotransmisores.

recesivo: un rasgo que sólo es evidente cuando el gen o genes se heredan de ambos padres. Ver dominante, gen.

corea senil: un trastorno relativamente leve y raro encontrado en ancianos y caracterizado por movimientos coreicos. Algunos científicos creen que está causado por una mutación genética diferente que la que causa EH.

estriado: parte de los ganglios basales del cerebro. El estriado está compuesto del núcleo caudado, putamen, y estriado ventral. Ver ganglios basales, núcleos caudados.

rasgo: una característica determinada genéticamente. Ver dominante, gen, recesivo.

ratones transgénicos: ratones que reciben inyecciones de genes foráneos durante la etapa embriónica del desarrollo. Luego sus células siguen las "instrucciones" de genes foráneos, produciendo el desarrollo de cierto rasgo o característica. Los ratones transgénicos pueden servir como modelos de animales de cierta enfermedad, informando a los investigadores cómo los genes funcionan en células específicas.

ventrículos: cavidades dentro del cerebro llenas de líquido cefalorraquídeo. En la enfermedad, la pérdida de tejido causa agrandamiento de los ventrículos.
Publicación de NIH 98-49
Preparado por: Office of Communications and Public Liaison
National Institute of Neurological Disorders and Stroke
National Institutes of Health
Bethesda, MD 20892

El material del NINDS sobre la salud se ofrece solamente para propósitos informativos y no significa un endoso ni la posición oficial del Instituto Nacional de Trastornos Neurológicos y Accidentes Cerebrovasculares o de ninguna otra agencia federal. Cualquier recomendación sobre el tratamiento o cuidado de un paciente en particular debe obtenerse a través de una consulta con un médico que lo haya examinado o que esté familiarizado con el historial médico de dicho paciente.

Toda la información preparada por el NINDS es de dominio público y se puede reproducir libremente. Se agradece que se le dé el crédito correspondiente al NINDS o a los NIH.
Revisado March 04, 2009

Las secuencias genómicas de un africano y un coreano revelan variaciones significativas entre grupos étnicos



Las secuencias genómicas de un africano y un coreano revelan variaciones significativas entre grupos étnicos

En la primera demostración de un genoma humano secuenciado en la plataforma Sistema SOLiD de Biosistemas Aplicados, el grupo dirigido por Kevin McKernan ha analizado el genoma de un individuo africano.




Redacción - Martes, 1 de Septiembre de 2009 - Actualizado a las 00:00h.


En su secuencia, que se publica hoy en la revista Genome Research, los investigadores han identificado cerca de cuatro millones de polimorfismos de nucleótido único o SNP, de los cuales el 19 por ciento eran nuevos. Además, los científicos han mapeado la variación estructural con detalle, proporcionando un estudio exhaustivo de las variantes genéticas de este sujeto.

En el mismo número de Genome Research se publica asimismo el análisis de un grupo de la Universidad Gachon, en Corea del Sur, del genoma que habían secuenciado correspondiente a Seong-Jin Kim (SJK), director del Instituto de Cáncer y Diabetes Lee Gil Ya, en Gachon, y director del proyecto. El equipo de Sung-Min Ahn ha caracterizado más de 420.000 nuevos SNP en el genoma de SJK, así como un número significativo de variantes estructurales.

Los investigadores han hallado diferencias considerables entre SJK y el genoma de un individuo chino, lo que indica que hay una variación significativa incluso entre grupos étnicos con una estrecha relación. Así, este trabajo ha concluido que la construcción de genomas referentes a grupos étnicos menores será esencial para futuros estudios de variación entre poblaciones relacionadas.

Elementos móviles
Aproximadamente la mitad del genoma humano se compone de elementos móviles repetitivos y se cree que estas secuencias desempeñan un papel esencial en la variación estructural y formación del genoma. La llegada de la genómica personalizada está permitiendo a los investigadores evaluar el papel de los elementos móviles en la variación estructural de cada individuo.

En esta línea, un equipo coordinado por Jinchuang Xing y Lynn Jorde, de la Universidad de Utah, en Salt Lake City (Estados Unidos), ha realizado el primer análisis completo de los elementos móviles relacionados con las variantes estructurales de un individuo, que comparan el genoma HuRef (la secuencia que hizo Craig Venter de su propio genoma) con la secuencia del genoma humano procedente del proyecto público. Entre ambos, los autores han analizado más de 8.000 variantes estructurales diferentes y han encontrado que un número significativo de estas han sido mediadas por elementos móviles, lo que confirma su importante función en las variaciones entre individuos.

Por otro lado, la revista Genome Research ha repasado el Proyecto ClinSeq, un programa piloto, dirigido por Leslie Biesecker, desarrollado para aplicar grandes cantidades de datos de secuenciación de ADN a la investigación clínica, tratando temas como las bases genéticas de salud, enfermedad y respuesta a los fármacos. El estudio ha comenzado con la resecuenciación de un gran conjunto de genes que podrían estar implicados en la ateroesclerosis.
(Genome Res. DOI: 10.1101/gr.091868.109).

¿Cómo recontar las copias?
Un nuevo método informático ha demostrado buena utilidad en el recuento del número de copias de secuencias genómicas duplicadas y la evaluación inicial de sus contenidos. Así lo explica un estudio que se publica en el último número de la revista Nature Genetics. Los investigadores, coordinados por Can Alkan, del Departamento de Ciencias Genómicas de la Universidad de Washington, en Estados Unidos, han llamado a su método mrFAST (en siglas inglesas). Tras analizar los genomas disponibles de tres individuos sanos -un europeo, un africano de raza yoruba y un chino de etnia Han-, los científicos predijeron las diferencias en el número de copias entre estos sujetos.

Inestabilidad genómica y cáncer

Inestabilidad genómica y cáncer

Científicos del CSIC publican que un un incorrecto funcionamiento de la proteína SADB en el organismo puede desencadenar dicha inestabilidad genómica

Investigadores del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) han descubierto que un incorrecto funcionamiento de la proteína SADB en el organismo "puede desencadenar inestabilidad genómica", un fenómeno producido por la incorrecta división de las células y que interviene en el desarrollo de diversas patologías, entre ellas el cáncer. Según apuntan, este hallazgo "podría ayudar a comprender el reparto de cromosomas y las causas de las alteraciones en los genes".

Su investigación, publicada en “Nature Cell Biology”, explica que si esta proteína no funciona de forma correcta, "aumenta el número de centrosomas", los orgánulos celulares que se encargan, durante el proceso de división de una célula madre en dos nuevas células hijas, de organizar el esqueleto de tubulina. Éste, a su vez, "es vital para mantener la forma de las células hijas, además de permitir su movimiento y su migración a nuevas partes del organismo".

Igualmente, señala que los centrosomas organizan una red de microtúbulos para que los cromosomas de la célula madre se muevan al extremo opuesto de la célula para, al final de la división celular, las dos células hijas resultantes de la división cuenten con igual número y composición cromosómica.

"En este contexto, el exceso de centrosomas que provoca el mal funcionamiento de SABD origina una red de microtúbulos anómala. De esta manera, las células hijas no contienen un reparto equitativo de cromosomas", apunta una de las autoras del estudio, la científica, Ana Clara Carrera.

Finalmente, la investigación aclara que las células resultantes, con inestabilidad cromosómica, "son frecuentes en procesos tumorales". Por ello, para sus autoras, "resulta de gran interés comprender cómo se coordina el reparto cromosómico y cómo los errores en el proceso derivan en células con alteraciones de ADN".
Nature Cell Biology 2009;doi:10.1038/ncb1921
Consejo Superior de Investigaciones Científicas
Nature Cell Biology

Neuropatía Periférica




Neuropatía Periférica

Tabla de Contenidos

¿Qué es la neuropatía periférica?
¿Cómo se clasifican las neuropatías periféricas??
¿Cuáles son los síntomas de daño al nervio periférico?
¿Qué causa la neuropatía periférica?
¿Cómo se diagnostica la neuropatía periférica?
¿Qué tratamientos existen?
¿Qué investigaciones se están haciendo?
¿Qué es la neuropatía periférica?

La neuropatía periférica describe el daño al sistema nervioso periférico, la vasta red de comunicaciones que transmite información desde el cerebro y la médula espinal (el sistema nervioso central) a todos las demás partes del cuerpo. Los nervios periféricos también devuelven información sensorial al cerebro y a la médula espinal-tal como el mensaje que los pies están fríos o que un dedo ha sufrido una quemadura. El daño al sistema nervioso periférico causa interferencias a estas conexiones tan importantes. Al igual que el efecto de la estática en una línea telefónica, la neuropatía periférica distorsiona y a veces interrumpe los mensajes entre el cerebro y el resto del cuerpo.

Debido a que cada nervio periférico tiene una función altamente especializada en un sitio específico del cuerpo, una amplia gama de síntomas puede aparecer cuando los nervios se dañan. Algunas personas pueden experimentar sensaciones efímeras de entumecimiento, picazón o pinchazos (parestesia), hipersensibilidad táctil, o debilidad muscular. Otras pueden sufrir síntomas más severos, incluyendo dolores quemantes (especialmente en las noches), deterioro muscular, parálisis, o mal funcionamiento de órganos o glándulas. Algunas personas se tornan incapaces de digerir fácilmente los alimentos, mantener niveles normales de presión arterial, transpirar normalmente o lograr una función sexual normal. En casos extremadamente avanzados, la respiración puede hacerse difícil, o puede ocurrir una falla total en el funcionamiento de algún órgano.

Algunas formas de neuropatía que involucran daño solamente a un nervio, son conocidas como mono-neuropatías. Con mayor frecuencia, cuando se ven afectados múltiples nervios, involucrando a todos los miembros, se les conoce como polineuropatía. Ocasionalmente se ven afectados dos o más nervios aislados en áreas separadas del cuerpo, lo que se conoce como mono-neuritis multiplex.

En neuropatías agudas, tales como el síndrome de Guillain Barré, los síntomas aparecen repentinamente, progresan rápidamente y se resuelven lentamente a medida que los nervios dañados van sanando. En casos crónicos, los síntomas comienzan en forma sutil y progresan lentamente. Algunas personas experimentan períodos de alivio seguidos de recaídas, mientras otras alcanzan una etapa de estabilidad durante la cual los síntomas se mantienen iguales durante muchos meses o años. Algunas neuropatías crónicas empeoran con el tiempo, pero muy pocas son fatales salvo que se compliquen con otras enfermedades. Ocasionalmente la neuropatía constituye el síntoma de una enfermedad distinta.

En las formas más comunes de polineuropatía, las fibras nerviosas (células individuales que conforman el nervio) que se encuentran más lejanas al cerebro y a la médula espinal, son las primeras en funcionar mal. Los dolores y otros síntomas van apareciendo en forma simétrica, por ejemplo en ambos pies, seguidos de una progresión gradual en ambas piernas. Luego se ven afectados los dedos, manos y brazos, y los síntomas pueden avanzar a la parte central del cuerpo. Muchas personas con neuropatía diabética sufren esta modalidad de daño nervioso creciente.

¿Cómo se clasifican las neuropatías periféricas?

Se han identificado más de 100 tipos de neuropatía periférica, cada uno con su propio grupo de características, modalidad de desarrollo y prognosis. El mal funcionamiento y los síntomas dependen del tipo de nervio-motor, sensorial o autonómico-que esté dañado. Los nervios motores son los que controlan el movimiento de los músculos de manera conciente, como los que se usan para caminar, agarrar cosas o hablar. Los nervios sensoriales transmiten información sobre las experiencias sensoriales, tales como la percepción a través del tacto fino o del dolor causado por una cortadura. Los nervios autonómicos regulan las actividades biológicas que las personas no controlan en forma conciente, tales como la respiración, digestión de alimentos, y el funcionamiento de glándulas y el corazón. Aunque algunas neuropatías pueden afectar los tres tipos de nervios, otras afectan principalmente uno o dos tipos. Por lo tanto, los médicos pueden utilizar términos tales como neuropatía predominantemente motora, neuropatía predominantemente sensorial, neuropatía sensorial-motora, o neuropatía autonómica para describir la condición de un paciente.

¿Cuáles son los síntomas de daño al nervio periférico?

Los síntomas se relacionan al tipo de nervio que se afecta y pueden percibirse a través de un período de días, semanas o años. La debilidad muscular es el síntoma más común de daño a un nervio motor. Otros síntomas pueden incluir calambres dolorosos, fasciculaciones (contracción incontrolada de los músculos, visible bajo la piel), pérdida de masa muscular, degeneración de los huesos, y cambios en la piel, el pelo y las uñas. Estos cambios degenerativos generales también pueden ser el resultado de la pérdida de fibras de los nervios sensoriales o autonómicos.

El daño a los nervios sensoriales causa una gama aún más compleja de síntomas, debido a que los nervios sensoriales tienen un número mayor de funciones altamente especializadas. Las fibras sensoriales de mayor tamaño envueltas en mielina (una proteína grasa que cubre y aísla muchos nervios) registran vibraciones, el tacto fino y el sentido de posición. El daño a las grandes fibras sensoriales disminuye la capacidad para percibir vibraciones y tacto, dando como resultado una sensación general de entumecimiento, especialmente en las manos y los pies. Las personas pueden tener la sensación de estar usando guantes o medias aún cuando no lo están. Muchos pacientes no pueden reconocer objetos pequeños o distinguir formas diversas solamente por medio del tacto. Este daño a las fibras sensoriales puede contribuir a la pérdida de reflejos (también puede hacerlo el daño a los nervios motores). Frecuentemente la pérdida del sentido de posición contribuye a que las personas se tornen incapaces de coordinar movimientos complejos, tales como caminar, abrocharse los botones o mantener el equilibrio con los ojos cerrados. El dolor neuropático es difícil de controlar y puede afectar seriamente el bienestar emocional y la calidad de vida. El dolor neuropático a menudo empeora durante la noche, interrumpiendo severamente el sueño y aumentando la carga emocional producida por el daño a los nervios sensoriales.

Las fibras sensoriales más pequeñas, sin la cobertura de mielina, transmiten las sensaciones de dolor y temperatura. El daño a estas fibras puede interferir con la capacidad para sentir dolor o los cambios de temperatura. Las personas pueden no percibir que han sufrido una herida o que una herida se ha infectado. Otras pueden no sentir los dolores que dan aviso de un ataque al corazón inminente u otra condición grave. (La perdida de sensación de dolor es un problema especialmente serio entre las personas con diabetes, lo que contribuye a la alta incidencia de amputaciones de los miembros inferiores entre estas personas.) Los receptores de dolor en la piel también pueden tornarse excesivamente sensibles, por lo que las personas afectadas sienten dolor agudo (alodinia) con estímulos que son normalmente indoloros (por ejemplo, algunos pueden sentir dolor por las sábanas colocadas suavemente sobre el cuerpo).

Los síntomas de daño a los nervios autonómicos son diversos y dependen de cuáles órganos o glándulas hayan sido afectadas. El mal funcionamiento de los nervios autonómicos puede hacer peligrar la vida y puede requerir cuidados médicos de emergencia en aquellos casos en que la respiración queda impedida o en que el corazón comienza a latir en forma irregular. Algunos síntomas comunes del daño a los nervios autonómicos incluyen la imposibilidad para transpirar normalmente, lo que puede conducir a intolerancia al calor. La pérdida de control sobre la vejiga puede producir una infección o incontinencia. La inhabilidad para controlar los músculos que amplían o reducen los vasos sanguíneos hace imposible mantener niveles seguros de presión sanguínea. La pérdida de control sobre la presión sanguínea puede causar mareo, pérdida del equilibro e incluso desmayo cuando una persona se cambia rápidamente de posición, de sentada a de pie (condición conocida como hipotensión postural u ortoestática).

Síntomas gastro-intestinales acompañan frecuentemente la neuropatía autonómica. Los nervios que controlan las contracciones musculares del intestino con frecuencia funcionan mal, causando diarrea, estreñimiento o incontinencia. Algunas personas también sufren problemas para mascar o tragar cuando ciertos nervios autonómicos se ven afectados.

¿Qué causa la neuropatía periférica?

La neuropatía periférica puede ser heredada o adquirida. Las causas de la neuropatía periférica adquirida incluyen una lesión física (trauma) a un nervio, tumores, toxinas, respuestas auto-inmunes, deficiencias nutritivas, alcoholismo o desórdenes vasculares o metabólicos.

Las neuropatías periféricas adquiridas se agrupan en tres categorías amplias: aquellas causadas por enfermedades sistémicas, las causadas por trauma de agentes externos, o las causadas por infecciones o trastornos auto-inmunes que afectan a los tejidos nerviosos. Un ejemplo de neuropatía periférica adquirida es la neuralgia trigeminal (conocida también como tic doloroso) en los cuales el daño al nervio trigeminal (el nervio grande de la cabeza y la cara) causa ataques episódicos de dolor insoportable, rápidos como un rayo, a un lado de la cara. En algunos casos la causa es una infección viral previa, presión de un tumor sobre el nervio o vaso sanguíneo dilatado, o, rara vez, esclerosis múltiple. En muchos casos no es posible identificar una causa específica. Los médicos generalmente se refieren a las neuropatías sin causa aparente como neuropatías idiopáticas.

La lesión física (trauma) es la causa más común de daño a un nervio. Una lesión o trauma repentino, por ejemplo causado por un accidente de automóvil, caída, o actividades relacionadas con el deporte, pueden llevar a que los nervios se corten parcial o totalmente, sean aplastados, comprimidos o estirados, algunas veces con tanta fuerza que quedan completa o parcialmente separados de la médula espinal. Traumas menos dramáticos también pueden causar daño serio a los nervios. La fractura o dislocación de un hueso puede ejercer compresión dañina sobre los nervios circundantes, y discos deslizados entre las vértebras pueden comprimir las fibras nerviosas en el lugar donde emergen de la médula espinal.

Las enfermedades sistémicas-trastornos que afectan al cuerpo entero-frecuentemente causan neuropatía periférica. Estos trastornos pueden incluir:

Trastornos metabólicos y endocrinológicos. Los tejidos nerviosos son muy vulnerables al daño causados por enfermedades que afectan la capacidad del cuerpo para transformar materias nutritivas en energía, procesar desperdicios, o fabricar las sustancias que componen los tejidos vivientes. La diabetes mellitus, que está caracterizada por niveles de glucosa crónicamente altos, es una de las causas principales de neuropatía periférica en los Estados Unidos. Alrededor del 60 al 70 por ciento de las personas con diabetes padecen de formas entre suaves y severas de daño al sistema nervioso.

Los trastornos del riñón pueden conducir a cantidades excesivamente altas de sustancias tóxicas en la sangre, provocando severos daños a los tejidos nerviosos. La mayoría de los pacientes que requieren diálisis como resultado de una falla de los riñones, desarrollan polineuropatía. Algunas enfermedades del hígado también causan neuropatías como resultado de fallas en el equilibrio de las sustancias químicas.

Los desequilibrios hormonales pueden trastornar los procesos metabólicos y causar neuropatías. Por ejemplo, una producción baja de hormonas tiroideas provoca lentitud en el metabolismo, produciendo retención de líquidos e hinchazón de los tejidos, los que pueden presionar los nervios periféricos. La sobreproducción de la hormona del crecimiento puede conllevar a la acromegalia, una condición que se caracteriza por el crecimiento anormal de algunas partes del esqueleto, incluyendo las articulaciones. Los nervios que cursan junto a las articulaciones afectadas a menudo quedan atrapados.

Deficiencias vitamínicas y alcoholismo pueden causar daños generalizados a los tejidos nerviosos. Las vitaminas E, B1, B6, B12 y niacina son esenciales para el funcionamiento sano de los nervios. Una deficiencia de tiamina se encuentra comúnmente entre las personas alcohólicas, porque generalmente éstas tienen malos hábitos alimenticios. La deficiencia de tiamina puede causar una neuropatía dolorosa en las extremidades. Algunos investigadores creen que el consumo excesivo de alcohol puede, por si solo, contribuir directamente al daño de los nervios, condición conocida como neuropatía alcohólica.

El daño vascular y las enfermedades de la sangre pueden disminuir el suministro de oxígeno a los nervios periféricos, lo que rápidamente produce daño grave o la muerte de los tejidos nerviosos, en la misma forma en que la falta de oxígeno en el cerebro puede causar un accidente vascular cerebral. La diabetes con frecuencia conlleva a la constricción de los vasos sanguíneos. Varias formas de vasculitis (inflamación de los vasos sanguíneos) con frecuencia causan endurecimiento y engrosamiento de las paredes de los vasos sanguíneos, los que desarrollan tejido cicatrizal, disminuyendo su diámetro e impidiendo el flujo de la sangre. Esta categoría de daño neuronal, en la cual se produce daño en nervios aislados en distintas áreas, se llama mononeuropatía multiplex o mononeuropatía multifocal.

Los trastornos del tejido conectivo e inflamación crónica pueden causar daño directo e indirecto al tejido conectivo. Cuando las capas múltiples de tejido protector que envuelven los nervios se inflaman, la inflamación puede pasar directamente a las fibras nerviosas. La inflamación crónica también conlleva a la destrucción progresiva del tejido conectivo, lo que hace que las fibras nerviosas se hagan más vulnerables a las heridas por compresión y a las infecciones. Las articulaciones pueden inflamarse e hincharse, comprimiendo los nervios y causando dolor aún más intenso.

Los tumores benignos y cánceres pueden infiltrarse o ejercer presión dañina sobre las fibras nerviosas. Los tumores también pueden surgir directamente de los tejidos de las células nerviosas. La polineuropatía ampliamente difundida está asociada frecuentemente con las neurofibromatosis, enfermedades genéticas en las cuales múltiples tumores benignos crecen en el tejido nervioso. Los neuromas, masas benignas de tejidos frondosos que pueden desarrollarse luego de una herida penetrante que corta las fibras nerviosas, generan señales dolorosas de gran intensidad y algunas veces invaden los nervios cercanos, causando daños y dolor aún mayores. La formación de neuromas puede ser un elemento de una condición aún más difundida de dolor neuropático llamada síndrome regional complejo de dolor, o síndrome reflejo simpático distrófico, el que puede ser causado por heridas traumáticas o trauma quirúrgico. Los síndromes paraneoplásicos, un grupo de trastornos degenerativos poco comunes, producidos por la reacción del sistema de inmunidad de la persona a un tumor canceroso, pueden también dañar los nervios en forma generalizada indirecta.

El estrés repetitivo frecuentemente conlleva a neuropatías por atrapamiento, una categoría especial de lesión de compresión. Las actividades repetitivas, pesadas, incómodas y que requieren la flexión de un grupo de articulaciones durante períodos prolongados, puede producir daño acumulativo. La irritación que producen puede hacer que los ligamentos, tendones y músculos se inflamen e hinchen, restringiendo los conductos angostos a través de los cuales atraviesan ciertos nervios. Estas lesiones son más frecuentes durante el embarazo, probablemente debido a que el aumento de peso y la retención de líquidos también comprimen los conductos de los nervios.

Las toxinas también pueden dañar los nervios periféricos. Los metales pesados (como el arsénico, mercurio o talio) las drogas industriales o toxinas ambientales, a los que las personas han estado expuestas, frecuentemente causan la neuropatía. Algunos medicamentos antineoplásicos, anticonvulsivantes, agentes antivirales y antibióticos tienen efectos secundarios que pueden incluir el daño periférico a los nervios, limitando por lo tanto su uso a largo plazo.

Las infecciones y trastornos autoinmunes pueden causar neuropatía periférica. Los virus y bacterias que pueden atacar los tejidos nerviosos incluyen el herpes varicela-zoster (¨culebrilla¨) el virus Epstein-Barr, citomegalovirus y el herpes simples-miembros de la enorme familia de virus herpes humanos. Estos virus causan serios daños a los nervios sensoriales, provocando ataques de dolor agudo que se sienten como golpes de rayo. La neuralgia post-herpética ocurre a menudo después de un ataque de ¨culebrilla" y puede ser especialmente dolorosa.

El virus de inmunodeficiencia humano (VIH) que causa el SIDA también produce daño extensivo a los sistemas nerviosos central y periférico. El virus puede causar varias formas diferentes de neuropatía, cada una asociada a una etapa específica de la enfermedad inmunodeficiente. A menudo, una polineuropatía dolorosa y de avance rápido que afecta los pies y las manos es la primera señal clínica aparente de una infección de VIH.

La enfermedad de Lyme, la difteria y la lepra son enfermedades bacteriales caracterizadas por daño extendido a los nervios periféricos. Aunque la difteria y la lepra son muy poco comunes actualmente en los Estados Unidos, la enfermedad de Lyme va en aumento. Puede causar una amplia gama de trastornos neuropáticos, incluso una dolorosa polineuropatía de desarrollo rápido, a menudo a las pocas semanas de la infección inicial por la mordedura de una garrapata.

Las infecciones virales y bacteriales también pueden causar daño a los nervios, al producir condiciones a las que se llama trastornos auto-inmunes, en las cuales las células especializadas y los anticuerpos del sistema inmunológico atacan los tejidos del propio cuerpo. Estos ataques típicamente causan la destrucción de la cobertura de mielina del nervio o axón (la fibra larga que se extiende hacia fuera del cuerpo principal de la célula nerviosa).

Algunas neuropatías son el resultado de inflamaciones causadas por actividades del sistema inmunológico más bien que por daño directo de organismos infecciosos. Las neuropatías inflamatorias pueden desarrollarse en forma lenta o rápida, y las formas crónicas pueden mostrar un patrón alternante de remisión y recaída. La neuropatía inflamatoria desmielinizante aguda, conocida más comúnmente como Síndrome de Guillain-Barré, puede dañar fibras nerviosas motoras, sensoriales y autonómicas. La mayor parte de las personas se recuperan de este síndrome, aunque los casos graves pueden amenazar la vida. La polineuropatía inflamatoria desmielinizante crónica es generalmente menos peligrosa, pero aunque puede causar daño a los nervios motores sensoriales, deja intactos los nervios autonómicos. La neuropatía motora multifocal es una forma de neuropatía inflamatoria que afecta exclusivamente los nervios motores y puede ser crónica o aguda.

Las formas hereditarias de neuropatía periférica son causadas por errores hereditarios en el código genético o por nuevas mutaciones genéticas. Algunos errores genéticos conllevan a neuropatías leves, con síntomas que comienzan en los adultos jóvenes y producen escasos o a veces ningún deterioro. Las neuropatías hereditarias más severas a menudo aparecen en la infancia o niñez temprana.

Las neuropatías hereditarias más comunes son un grupo de trastornos a los que se conoce como enfermedad Charcot-Marie-Tooth. Estas neuropatías son el resultado de fallas en los genes responsables de la producción de neuronas o de la cobertura de mielina. Las características de una típica enfermedad de Charcot-Marie-Tooth incluyen debilidad extrema y adelgazamiento de los músculos en las extremidades inferiores y los pies, anormalidad en la marcha, pérdida de reflejos de los tendones y entumecimiento de las extremidades inferiores.

¿Cómo se diagnostica la neuropatía periférica?

El diagnóstico de neuropatía periférica es a menudo difícil debido a que los síntomas son muy variables. Generalmente se requiere efectuar un minucioso examen neurológico que incluya una detallada historia médica del paciente (los síntomas, el medio laboral, hábitos sociales, exposición a toxinas, historia de alcoholismo, riesgo de VIH u otras enfermedades infecciosas, y la historia familiar de enfermedades neurológicas). Deben hacerse exámenes para identificar la causa del trastorno neuropático y otros para determinar el grado y tipo de daño a los nervios.

Un examen físico general, además de otros exámenes relacionados, puede revelar la presencia de una enfermedad sistémica como causante del daño neuronal. Los exámenes de sangre pueden detectar la diabetes, deficiencias vitamínicas, una falla funcional del hígado o de los riñones, o indicadores de una actividad anormal del sistema inmunológico. Un examen del líquido cefalorraquídeo que rodea al cerebro y la médula espinal puede revelar la presencia de anticuerpos anormales asociados con una neuropatía. Los exámenes aún más especializados pueden revelar otras enfermedades cardiovasculares o de la sangre, trastornos de los tejidos conectivos, o indicadores de malignidad. Los exámenes que miden la fuerza muscular, como asimismo señales de calambres o fasciculaciones, pueden sugerir que están involucradas las fibras motoras. Una evaluación de la capacidad del paciente para percibir vibraciones, el tacto fino, la posición del cuerpo, temperatura y dolor, puede revelar daño a los nervios sensoriales y puede indicar si son las fibras nerviosas grandes o pequeñas las afectadas.

Basándose en los resultados de los exámenes neurológico y físico, la historia del paciente, exámenes y pruebas anteriores, podrían solicitarse exámenes adicionales para determinar la naturaleza y la extensión de la neuropatía.

La tomografía computarizada (escaneo CT) es un proceso no-invasivo e indoloro usado para producir imágenes rápidas y claras bi-dimensionales de los órganos, huesos y tejidos. Los rayos X atraviesan el cuerpo desde diversos ángulos y son detectados por un escaneo computarizado. La información es procesada y exhibida en imágenes transversales o "cortes" de la estructura interna del cuerpo u órgano. Los escaneos CT neurológicos pueden detectar irregularidades vasculares y de los huesos, algunos tumores y quistes cerebrales, hernia del disco, encefalitis, estenosis espinal (estrechamiento del canal espinal) y otros trastornos.

La resonancia nuclear magnética (MRI) estudia la calidad y tamaño de los músculos, detecta algún reemplazo graso del tejido muscular y determina si una fibra nerviosa ha sufrido daño por compresión. El equipo MRI crea un fuerte campo magnético alrededor del cuerpo. Luego, las ondas radiales se envían a través del cuerpo, lo que acciona una señal de resonancia que puede ser detectada en ángulos diferentes dentro del cuerpo. Un computador procesa esas resonancias convirtiéndolas en cuadros tridimensionales o como un "corte" bi-dimensional del área escaneada.

La electromiografía (EMG) implica la inserción de una aguja fina dentro del músculo para comparar la cantidad de actividad eléctrica que se encuentra presente cuando los músculos están inactivos y cuando se contraen. Las pruebas de EMG ayudan a diferenciar entre los trastornos del músculo y los de los nervios. Las pruebas de la velocidad de la conducción (NCV) del nervio pueden medir exactamente el grado de daño en las fibras nerviosas mayores, indicando si los síntomas son causados por degeneración de la envoltura de mielina o del axón. Durante este examen, una aguja estimula eléctricamente una fibra del nervio, el cual reacciona generando su propio impulso eléctrico. Un eléctrodo colocado más adelante en el trayecto del nervio mide la velocidad de transmisión del impulso a lo largo del axón. Un enlentecimiento o un bloqueo de la transmisión tienden a indicar daño a la envoltura de mielina, mientras que una disminución en la fuerza del impulso es señal de degeneración axonal.

Una biopsia del nervio requiere de la extracción y análisis de una muestra de tejido nervioso, en general de la parte distal de la pierna. Aunque este examen suministra información valiosa acerca del grado de daño sufrido por un nervio, es un procedimiento difícil de realizar y puede por sí solo causar efectos secundarios neuropáticos. Sin embargo, muchos expertos piensan que siempre es necesario realizar una biopsia para obtener un diagnóstico.

La biopsia de la piel es una prueba en la cual los médicos extraen una muestra de piel y examinan las puntas de las fibras nerviosas. Este examen ofrece ventajas especiales mayores que las pruebas de velocidad de conducción y las biopsias del nervio. Al contrario que en las pruebas de velocidad de conducción, esta prueba puede revelar el daño presente en fibras más pequeñas. Como contraste a la biopsia convencional del nervio, la biopsia de la piel es menos invasiva, tiene menos efectos secundarios y es más fácil de realizar.

¿Qué tratamientos existen?

En la actualidad no existen tratamientos que puedan curar la neuropatía periférica hereditaria. Sin embargo, existen terapias para muchas otras clases de neuropatía. Las condiciones subyacentes deben tratarse primero, seguidas del tratamiento sintomático. Los nervios periféricos tienen la capacidad de regenerarse, siempre que la célula nerviosa misma no haya muerto. Los síntomas muchas veces pueden controlarse y la eliminación de las causas de algunos tipos específicos de neuropatía a menudo puede prevenir el desarrollo de nuevas lesiones.

En general, la adopción de hábitos saludables-tales como mantener el peso adecuado, evitar exposición a toxinas, seguir un programa de ejercicio supervisado por un médico, consumir una dieta equilibrada, corregir deficiencias vitamínicas, y limitar o evitar el consumo de alcohol-puede reducir los efectos físicos y emocionales de la neuropatía periférica. Las formas pasivas y activas de ejercicio pueden reducir los calambres, aumentar la fuerza muscular, y evitar el deterioro muscular en las extremidades paralizadas. Varias estrategias dietéticas pueden aliviar los síntomas gastrointestinales. El tratamiento a tiempo de una lesión puede evitar un daño permanente. El dejar de fumar es especialmente importante, ya que el fumar contrae los vasos sanguíneos que suministran elementos nutritivos a los nervios periféricos y puede empeorar los síntomas neuropáticos. La capacidad de auto-cuidado, tal como el cuidado meticuloso de los pies, además de un tratamiento prolijo de las heridas en personas con diabetes u otras que tienen disminuida la capacidad de sentir dolor, pueden aliviar los síntomas y mejorar su calidad de vida. Cambios como los nombrados con frecuencia crean las condiciones necesarias para fomentar la regeneración de los nervios.

Las enfermedades sistémicas habitualmente requieren de tratamientos más complejos. Un control estricto de los niveles de glucosa reduce los síntomas neuropáticos y ayuda a las personas con neuropatía diabética a evitar daños adicionales a los nervios. Las enfermedades inflamatorias y autoinmunes que conllevan al desarrollo de neuropatía pueden controlarse de varias maneras distintas. Los medicamentos inmunosupresores tales como la prednisona, ciclosporina, o azatioprina pueden ser beneficiosos. La plasmaféresis-procedimiento en el cual a la sangre que se extrae se le quitan las células del sistema inmunológico y los anticuerpos y luego se devuelve al cuerpo-puede limitar la inflamación o suprimir la actividad del sistema inmunológico. Dar dosis altas de inmunoglobulinas-proteínas que funcionan como anticuerpos-también puede suprimir las actividades anormales del sistema inmunológico.

El dolor neuropático es frecuentemente difícil de controlar. El dolor leve a veces puede aliviarse con analgésicos vendidos en la farmacia sin necesidad de receta. Existen varios tipos de medicamentos que recientemente han demostrado ser útiles para pacientes que sufren de dolor neuropático agudo crónico. Ellos incluyen la mexiletina, un medicamento desarrollado para corregir los ritmos irregulares del corazón (que a veces pueden asociarse con efectos adversos severos). Entre otros se incluyen los medicamentos antiepilépticos, como la gabapentina, fenitoína y carbamazepina y algunas clases de antidepresivos tricíclicos, como la amitriptilina. Las inyecciones de anestésicos locales que contienen lidocaína pueden aliviar los dolores más persistentes. En los casos más severos, los médicos pueden seccionar los nervios por medio de la cirugía, aunque en ocasiones los resultados son sólo transitorios y el procedimiento puede producir complicaciones.

Los implementos de ayuda mecánica pueden reducir el dolor y disminuir el impacto de las incapacidades físicas. Los aparatos mecánicos para los pies o las manos pueden compensar la debilidad muscular o disminuir la compresión de un nervio. Los zapatos ortopédicos pueden mejorar las alteraciones en el andar y prevenir las lesiones en los pies en personas con pérdida de sensación de dolor. Si la respiración se torna extremadamente dificultosa, la ventilación mecánica entrega ayuda esencial para conservar la vida.

La intervención quirúrgica a veces puede proporcionar alivio inmediato a las mono-neuropatías causadas por heridas resultantes de una compresión o atrapamiento. La reparación de un disco intervertebral en la médula espinal reduce la presión sobre nervios en el lugar donde emergen de la espina dorsal. La remoción de un tumor maligno o benigno también puede aliviar la presión dañina sobre los nervios. El atrapamiento de los nervios a menudo puede corregirse soltando quirúrgicamente los ligamentos o tendones.

¿Qué investigaciones se están haciendo?

El Instituto Nacional de Trastornos Neurológicos y Accidentes Cerebrovasculares (NINDS), que forma parte del los Institutos Nacionales de la Salud (NIH) dentro del Departamento de Salud y Servicios Humanos de los Estados Unidos, tiene la responsabilidad principal de llevar a cabo la investigación acerca de la neuropatía periférica. Entre los proyectos de investigación actuales patrocinados por NINDS se incluyen el estudio de factores genéticos asociados con neuropatías heredadas, estudios sobre mecanismos biológicos involucrados en neuropatías asociadas con la diabetes, esfuerzos destinados a lograr una mayor comprensión de cómo el sistema inmunológico contribuye al daño de los nervios periféricos y esfuerzos para desarrollar nuevas terapias para tratar los síntomas neuropáticos.

Debido a que sólo se han identificado defectos genéticos específicos en una pequeña fracción de las neuropatías hereditarias conocidas, el Instituto promueve estudios para identificar otros defectos genéticos que puedan causar estas enfermedades. Los diagnósticos pre-sintomáticos pueden incentivar el descubrimiento de terapias que prevengan el daño a los nervios antes que éste ocurra, y existe la posibilidad de desarrollar terapias de reemplazo de genes para prevenir o reducir el daño neuronal cumulativo.

Varios estudios patrocinados por NINDS están investigando algunos de los mecanismos biológicos que pueden causar las numerosas formas de neuropatía, incluyendo las neuropatías autonómicas que afectan a personas con diabetes. El Instituto también patrocina investigación para medir la frecuencia y velocidad del progreso de las neuropatías diabéticas, para examinar los efectos de estos trastornos sobre la calidad de vida y para identificar factores que puedan colocar a ciertos individuos en situación de mayor riesgo de desarrollar neuropatías asociadas con la diabetes.

Los científicos han observado que los efectos destructivos provocados por una actividad anormal del sistema inmunológico pueden provocar muchas de las neuropatías cuya causa no se había sido identificada con anterioridad. Sin embargo, los mecanismos biológicos exactos que conducen a este tipo de daño neuronal aún no se comprenden claramente. Muchos proyectos de investigación patrocinados por NINDS están orientados a estudiar las neuropatías inflamatorias, tanto en animales como en seres humanos, para dejar en claro estos mecanismos con el fin de desarrollar intervenciones terapéuticas más adecuadas.

El dolor neuropático es uno de los principales objetivos de los estudios patrocinados por NINDS, destinados a desarrollar terapias efectivas para tratar los síntomas de la neuropatía periférica. Algunos científicos esperan poder identificar sustancias que logren impedir la acción de los elementos químicos del cuerpo que generan señales de dolor. Otros están investigando las vías por las cuales las señales de dolor llegan al cerebro.

Los estudios sobre factores neurotrópicos representan una de las áreas más prometedoras de investigación dirigida hacia el desarrollo de tratamientos nuevos y más efectivos para la neuropatía periférica. Estas sustancias, producidas por el cuerpo de manera natural, protegen a las neuronas contra el daño y fomentan su supervivencia. Los factores neuropáticos también ayudan a mantener el funcionamiento normal de las células nerviosas maduras y algunos estimulan la regeneración de los axones. Varios estudios patrocinados por NINDS se esfuerzan por aprender más sobre los efectos de estas poderosas sustancias químicas sobre el sistema nervioso periférico y podrían eventualmente encontrar tratamientos que logren revertir el daño de los nervios y curar los trastornos neurológicos periféricos.

¿Dónde puedo encontrar más información?

Para obtener información adicional sobre los programas investigación del NINDS, contacte a la Unidad de Recursos Neurológicos y Red de Información del Instituto (BRAIN por su sigla en inglés) en:

BRAIN
P.O. Box 5801
Bethesda, MD 20824
(800) 352-9424
http://www.ninds.nih.gov

Organizaciones:
American Chronic Pain Association (ACPA)
P.O. Box 850
Rocklin, CA 95677-0850
ACPA@pacbell.net
http://www.theacpa.org
Tel: 916-632-0922 800-533-3231
Fax: 916-652-8190

Neuropathy Association
60 East 42nd Street
Suite 942
New York, NY 10165-0999
info@neuropathy.org
http://www.neuropathy.org
Tel: 212-692-0662
Fax: 212-692-0668

American Pain Foundation
201 North Charles Street
Suite 710
Baltimore, MD 21201-4111
info@painfoundation.org
http://www.painfoundation.org
Tel: 888-615-PAIN (7246)
Fax: 410-385-1832

Charcot-Marie-Tooth Association (CMTA)
2700 Chestnut Parkway
Chester, PA 19013-4867
info@charcot-marie-tooth.org
http://www.charcot-marie-tooth.org
Tel: 610-499-9264 800-606-CMTA (2682)
Fax: 610-499-9267

National Foundation for the Treatment of Pain
P.O. Box 70045
Houston, TX 77270
NFTPain@cwo.com
http://www.paincare.org
Tel: 713-862-9332
Fax: 713-862-9346

American Diabetes Association
1701 North Beauregard Street
Alexandria, VA 22311
askada@diabetes.org
http://www.diabetes.org
Tel: 800-DIABETES (342-2383) 703-549-1500

Muscular Dystrophy Association
3300 East Sunrise Drive
Tucson, AZ 85718-3208
mda@mdausa.org
http://www.mda.org
Tel: 520-529-2000 800-344-4863
Fax: 520-529-5300

National Diabetes Information Clearinghouse (NDIC)
1 Information Way
Bethesda, MD 20892-3560
ndic@info.niddk.nih.gov
http://www.diabetes.niddk.nih.gov
Tel: 301-654-3327 800-860-8747

"Neuropatía Periférica", NINDS. Julio 2006
Publicación de NIH 06-4853s

Preparado por: Office of Communications and Public Liaison
National Institute of Neurological Disorders and Stroke
National Institutes of Health
Bethesda, MD 20892

El material del NINDS sobre la salud se ofrece solamente para propósitos informativos y no significa un endoso ni la posición oficial del Instituto Nacional de Trastornos Neurológicos y Accidentes Cerebrovasculares o de ninguna otra agencia federal. Cualquier recomendación sobre el tratamiento o cuidado de un paciente en particular debe obtenerse a través de una consulta con un médico que lo haya examinado o que esté familiarizado con el historial médico de dicho paciente.

Toda la información preparada por el NINDS es de dominio público y se puede reproducir libremente. Se agradece que se le dé el crédito correspondiente al NINDS o a los NIH.

Enfermedad de Batten (ceroidolipofuscinosis neuronal)



Enfermedad de Batten


Tabla de Contenidos
¿Qué es la enfermedad de Batten?
¿Cuáles son las otras formas de ceroidolipofuscinosis neuronal?
¿Cuánta gente padece estos trastornos?
¿Cómo se heredan las ceroidolipofuscinosis

neuronales?
¿Qué causa estas enfermedades?
¿Cómo se diagnostican estos trastornos?
¿Existe tratamiento?
¿Qué investigación se está llevando a cabo?
¿Cómo puedo ayudar a la investigación?
¿Dónde puedo encontrar más información?


¿Qué es la enfermedad de Batten?
La enfermedad de Batten es un trastorno mortal

y hereditario del sistema nervioso que comienza en la niñez. Los primeros síntomas de este trastorno aparecen generalmente entre las edades de 5 y 10 años, cuando los padres o los médicos advierten que un niño previamente normal ha comenzado a presentar convulsiones o problemas de visión. En algunos casos los primeros signos son sutiles, manifestándose en cambios de personalidad y del comportamiento, lentitud en el aprendizaje, torpeza o tropiezos al caminar.

Al pasar del tiempo, los niños afectados padecen incapacidades mentales, convulsiones más severas y la pérdida progresiva de la vista y de las capacidades motrices. Eventualmente, los niños que padecen la enfermedad de Batten quedan ciegos, postrados en una cama y hasta dementes. La enfermedad de Batten a menudo es mortal al llegar a los últimos años de la adolescencia o al llegar a la edad de 20 años.

La enfermedad de Batten recibe su nombre del pediatra británico que la describió por primera vez en 1903. También conocida como enfermedad de Spielmeyer-Vogt-Sjogren-Batten, es la forma más común de un grupo de trastornos llamados ceroidolipofuscinosis neuronales (NCL por su sigla en inglés). Aunque la enfermedad de Batten se considera generalmente como la forma juvenil de NCL, algunos médicos suelen utilizar el término de enfermedad de Batten para describir todas las formas de ceroidolipofuscinosis.


¿Cuáles son las otras formas de ceroidolipofuscinosis neuronal?
Existen otros tres tipos principales de ceroidolipofuscinosis neuronales (NCL), incluyendo dos formas que empiezan al principio de la niñez y una forma muy poco común que afecta a los adultos. Los síntomas de estos tres tipos son similares a los causados por la enfermedad de Batten, pero llegan a ser evidentes en diversas edades y progresan en modos distintos.

La ceroidolipofuscinosis neuronal infantil (enfermedad de Santavuori-Haltia) comienza cerca de los 6 meses a los 2 años de edad y progresa rápidamente. Los niños afectados no suelen desarrollarse y presentan una cabeza anormalmente pequeña (microcefalia). También son típicas las contracciones cortas y agudas de los músculos llamadas espasmos mioclónicos. Los pacientes mueren generalmente antes de la edad 5 años, aunque algunos han permanecido en estado vegetativo algunos años más.

La ceroidolipofuscinosis neuronal infantil tardía (enfermedad de Jansky-Bielschowsky) comienza entre las edades de 2 y 4 años. Los signos precoces típicos son la pérdida de coordinación de los músculos (ataxia) y convulsiones que no responden a los medicamentos. Esta forma progresa rápidamente y termina siendo letal en las edades entre 8 y 12 años.


La ceroidolipofuscinosis neuronal del adulto (enfermedad de Kufs o la enfermedad de Parry) comienza generalmente antes de la edad de 40 años, causa síntomas más leves que progresan lentamente y no causa ceguera. Aunque la edad de la muerte es variable entre los pacientes afectados, este trastorno definitivamente acorta la esperanza de vida.


¿Cuánta gente padece estos trastornos?
La enfermedad de Batten y otras formas de ceroidolipofuscinosis neuronales son relativamente raras y se dan entre 2 a 4 de cada 100 mil nacimientos en los Estados Unidos. Estos trastornos parecen ser más comunes en Finlandia, Suecia, otras partes de Europa del Norte y en la provincia de Newfoundland en Canadá. Aunque las ceroidolipofuscinosis neuronales se clasifican como enfermedades raras, atacan a menudo a más de una persona en las familias que presentan los genes defectuosos.

¿Cómo se heredan las ceroidolipofuscinosis neuronales?
Las ceroidolipofuscinosis neuronales infantiles son trastornos recesivos autosómicos; es decir, ocurren solamente cuando un niño hereda dos copias del gen defectuoso, uno de cada padre. Cuando ambos padres poseen un gen defectuoso, cada uno de sus niños tiene una posibilidad en cuatro de padecer una ceroidolipofuscinosis neuronal. Al mismo tiempo, cada niño también tiene una posibilidad en dos de heredar solo una copia del gen defectuoso. A los individuos que poseen solamente un gen defectuoso se les conoce como portadores, lo que significa que ellos no desarrollan la enfermedad pero que pueden trasmitir el gen a sus propios niños. Debido a que se conocen cuáles son los genes mutados que están involucrados en ciertas formas de la enfermedad de Batten, la detección del portador es posible en algunos casos.

La ceroidolipofuscinosis neuronal del adulto puede ser heredada como un trastorno autosómico recesivo y, con menos frecuencia, como un trastorno autosómico dominante. En casos de herencia autosómica dominante, los individuos que heredan una sola copia del gen de la enfermedad la desarrollan. Por lo tanto, no hay portadores del gen que no estén afectados por la enfermedad.

¿Qué causa estas enfermedades?
Los síntomas de la enfermedad de Batten y de otras ceroidolipofuscinosis neuronales se asocian a una acumulación de sustancias llamadas lipofucinos (lipopigmentos) en los tejidos del cuerpo. Estos lipopigmentos se componen de grasas y de proteínas. Su nombre viene de la palabra técnica lipo, que es una abreviación de la palabra "lípido" o grasa y del término pigmento, denominado así porque las sustancias adquieren un color amarillo verdoso cuando se les visualiza con un microscopio de luz ultravioleta. Los lipopigmentos se acumulan en las células del cerebro y del ojo, así como en la piel, los músculos y muchos otros tejidos. En las células, estos pigmentos forman depósitos con formas particulares que pueden visualizarse con un microscopio electrónico. Algunos parecen medialunas, otros parecen huellas digitales. Los médicos buscan estos depósitos cuando examinan una muestra de piel para diagnosticar la enfermedad de Batten.

Los defectos bioquímicos que constituyen la base de varias ceroidolipofuscinosis neuronales se han descubierto recientemente. Se ha demostrado que una enzima llamada tioesterasa de proteína palmitóilica tiene una actividad insuficiente en la enfermedad de Batten infantil (esta condición se conoce actualmente como CLN1). En la forma preadolescente de esta enfermedad (CLN2), se ha detectado que la causa de esta condición es una deficiencia de una proteasa ácida, una enzima que hidroliza las proteínas. Se ha identificado un gen mutado en la enfermedad de Batten juvenil (CLN3), pero no se ha identificado la proteína correspondiente a este gen.

¿Cómo se diagnostican estos trastornos?
Debido a que la pérdida de la vista es a menudo un síntoma precoz, la enfermedad de Batten se puede detectar primero durante un examen de la vista. Un oftalmólogo puede detectar una pérdida de células en el ojo que ocurre en las tres formas infantiles de ceroidolipofuscinosis neuronales. Sin embargo, debido a que esta pérdida de células ocurre en otras enfermedades oftalmológicas, el trastorno no puede ser diagnosticado únicamente por este síntoma. A menudo, el oftalmólogo u otro médico especialista puede sospechar la presencia de una ceroidolipofuscinosis neuronal puede referir al niño a un neurólogo, un médico que se especializa en las enfermedades del cerebro y del sistema nervioso.

Para diagnosticar una ceroidolipofuscinosis neuronal, el neurólogo necesita el historial médico y varias pruebas de laboratorio del paciente. Las pruebas de diagnóstico utilizadas para detectar las ceroidolipofuscinosis neuronal incluyen:

-Análisis de sangre o de orina. Estas pruebas pueden detectar ciertas anormalidades que podrían indicar la presencia de la enfermedad de Batten. Por ejemplo, niveles elevados de una sustancia llamada dolicol que se encuentra en la orina de muchos pacientes que padecen de ceroidolipofuscinosis neuronales.
Muestras de piel o de tejido. El médico puede examinar una muestra pequeña de tejido utilizando un microscopio electrónico. La ampliación de gran alcance del microscopio ayuda al médico a detectar depósitos típicos de las ceroidolipofuscinosis neuronales. Estos depósitos son comunes en las células de la piel, especialmente las de las glándulas sudoríparas (que producen el sudor).

-Electroencefalograma o EEG. Al realizar EEG se colocan parches especiales en el cuero cabelludo del paciente para registrar corrientes eléctricas en el cerebro. Esto ayuda a los médicos a examinar los patrones indicadores de la actividad eléctrica del cerebro que señalan si el paciente ha padecido convulsiones.
Estudios eléctricos de los ojos. Estas pruebas, que incluyen respuestas de evocación visual y electroretinogramas, pueden detectar varios problemas del ojo frecuentes en las ceroidolipofuscinosis neuronales infantiles.

-Exploraciones del cerebro. Estas imágenes pueden ayudar a los médicos a detectar cambios en el aspecto del cerebro. Una técnica comúnmente utilizada en el procesamiento de imágenes es la tomografía computarizada o CT (por su sigla en inglés), que utiliza radiografías y una computadora para crear una imagen sofisticada de los tejidos y de las estructuras del cerebro. La tomografía computarizada puede revelar las áreas del cerebro que están sufriendo desgastes en pacientes que padecen ceroidolipofuscinosis neuronales. Otra técnica de procesamiento de imágenes que se está haciendo cada vez más común es el procesamiento de imágenes por resonancia magnética, o MRI (por su sigla en inglés). MRI utiliza una combinación de campos magnéticos y de ondas de radio, en vez de la radiación, para crear una imagen del cerebro.

-Medición de la actividad enzimática. La medición de la actividad tioesterasa de proteína palmitóilica ácida asociada al CLN1 y de la proteasa ácida asociada al CLN2 en los glóbulos blancos o en cultivos de fibroblastos de la piel se puede utilizar para confirmar estos diagnósticos.

-Análisis del ADN. Si se sabe que en la familia existe una mutación (alteración) del gen que produce la CLN3, se pueden utilizar análisis de ADN para confirmar el diagnóstico o realizar un diagnóstico prenatal de esta variación de la enfermedad de Batten. Cuando se conoce la mutación, el análisis de ADN se puede utilizar también para detectar los portadores no afectados de esta condición y poder realizar así un asesoramiento genético.

¿Existe tratamiento?
Hasta ahora, no se conoce ningún tratamiento específico que pueda detener o revertir los síntomas de la enfermedad de Batten o de otras ceroidolipofuscinosis neuronales. Sin embargo, en algunos casos se pueden reducir o controlar las convulsiones con medicamentos anticonvulsivos y se pueden tratar otros problemas médicos apropiadamente a medida que se presentan. Al mismo tiempo, la terapia física y ocupacional puede ayudar a los pacientes a conservar el funcionamiento de su organismo por el mayor tiempo posible.

Algunos informes han señalado retardos de la enfermedad en niños que padecen de la enfermedad de Batten que fueron tratados con las vitaminas C y E y con dietas bajas en vitamina A. Sin embargo, estos tratamientos no previnieron que los pacientes murieran a causa de la enfermedad.

Ayudar y estimular a los pacientes puede contribuir a que ellos y sus familias puedan hacer frente a las situaciones graves de incapacidad y demencia causadas por las ceroidolipofuscinosis neuronales. A menudo, los grupos de ayuda permiten a niños, adultos y a las familias afectadas compartir preocupaciones y experiencias comunes.

Mientras tanto, los científicos prosiguen con la investigación médica que podría dar como resultado un tratamiento eficaz en el futuro.

¿Qué investigación se está llevando a cabo?
En el gobierno federal, el punto focal que lleva a cabo la investigación sobre la enfermedad de Batten y otros trastornos neurogenéticos es el Instituto Nacional de Trastornos Neurológicos y Accidentes Cerebrovasculares (NINDS por su sigla en inglés). El NINDS, que forma parte de los Institutos Nacionales de la Salud, es responsable de apoyar y llevar a cabo las investigaciones sobre el cerebro y el sistema nervioso central. Gracias al trabajo de varios equipos científicos, la búsqueda de las causas genéticas de las ceroidolipofuscinosis neuronales está cobrando velocidad.

Otros investigadores también están trabajando en identificar qué sustancias constituyen los lipopigmentos. Aunque los científicos saben que los depósitos de los lipopigmentos contienen grasas y proteínas, no ha podido determinarse con exactitud la identidad de muchas de las moléculas de dichos depósitos. Los científicos han descubierto pistas potencialmente importantes. Por ejemplo, un científico patrocinado por el NINDS ha utilizado modelos animales de ceroidolipofuscinosis neuronales y ha descubierto que gran parte de este material acumulado es una proteína llamada sub-unidad c. Esta proteína se encuentra normalmente dentro de las mitocondrias de las células, estructuras pequeñas que producen la energía que las células necesitan para hacer su trabajo. Actualmente, los científicos están trabajando en entender qué papel puede desempeñar esta proteína en las ceroidolipofuscinosis neuronales, incluyendo cómo esta proteína termina encontrándose en la ubicación incorrecta y acumula células enfermas interiores. Otros investigadores también están examinando estos depósitos para identificar qué otras moléculas contienen.

Además, los científicos investigadores están trabajando con modelos animales de ceroidolipofuscinosis neuronales para entender y tratar mejor estos trastornos. Por ejemplo, un equipo de investigación está probando la utilidad del trasplante de médula en un modelo de ovejas, mientras que otros investigadores están trabajando en desarrollar modelos en ratas. Los modelos en ratas facilitarán que los científicos estudien la genética de estas enfermedades, puesto que las ratas se reproducen rápidamente y con gran frecuencia.

¿Cómo puedo ayudar a la investigación?
El NINDS apoya a dos bancos humanos nacionales de especimenes cerebrales. Estos bancos proveen a investigadores alrededor del mundo tejido de pacientes de enfermedades neurológicas y psiquiátricas. Ambos bancos necesitan el tejido cerebral de pacientes que padecen la enfermedad de Batten para permitir que los científicos estudien más profundamente estos trastornos. Los posibles donantes o sus familias deben entrar en contacto con:

Human Brain and Spinal Fluid Resource Center
Neurology Research (127A)
W. Los Angeles Healthcare Center
11301 Wilshire Blvd. Bldg. 212
Los Angeles, CA 90073
310-268-3536
24-hour pager: 310-636-5199
Email: RMNbbank@ucla.edu
http://www.loni.ucla.edu

Francine M. Benes, M.D., Ph.D., Director
Harvard Brain Tissue Resource Center
McLean Hospital
115 Mill Street
Belmont, Massachusetts 02478
800-BRAIN-BANK (800-272-4622)
(617) 855-2400
http://www.brainbank.mclean.org

Existen dos organizaciones no financiadas por el NINDS que también proveen a los científicos investigadores tejido del sistema nervioso de pacientes con trastornos neurológicos. Los donantes interesados deben escribir o llamar a:

National Disease Research Interchange
1628 JFK Blvd.
8 Penn Cntr. 8th floor
Philadelphia, PA 19103
htor@ndri.com
http://www.ndri.com
Tel: 215-557-7361 800-222-NDRI (6374)
Fax: 215-557-7154

Brain Endowment Bank
University of Miami
1501 N.W. Ninth Avenue, #4013
Miami, FL 33136
Tel: 305-243-6219 800-UM-BRAIN (862-7246)

¿Dónde puedo encontrar más información?
Para obtener información adicional sobre los programas investigación del NINDS, contacte a la Unidad de Recursos Neurológicos y Red de Información del Instituto (BRAIN por su sigla en inglés) en:

BRAIN
P.O. Box 5801
Bethesda, MD 20824
(800) 352-9424
http://www.ninds.nih.gov


Organizaciones:
Batten Disease Support and Research Association
166 Humphries Drive
Reynoldsburg, OH 43068
bdsra1@bdsra.org
http://www.bdsra.org
Tel: 800-448-4570 740-927-4298
Fax: 740-927-7683

Children's Brain Disease Foundation [A Batten Disease Resource]
Parnassus Heights Medical Building, Suite 900
Suite 900
San Francisco, CA 94117
jrider6022@aol.com
Tel: 415-665-3003
Fax: 415-665-3003

Nathan's Battle Foundation [For Batten Disease Research]
459 South State Road 135
Greenwood, IN 46142
pmilto@indy.net
http://www.nathansbattle.com
Tel: 317-888-7396
Fax: 317-888-0504

"Enfermedad de Batten", NINDS. Noviembre 2003

Publicación de NIH 04-2790
Preparado por: Office of Communications and Public Liaison
National Institute of Neurological Disorders and Stroke
National Institutes of Health
Bethesda, MD 20892

El material del NINDS sobre la salud se ofrece solamente para propósitos informativos y no significa un endoso ni la posición oficial del Instituto Nacional de Trastornos Neurológicos y Accidentes Cerebrovasculares o de ninguna otra agencia federal. Cualquier recomendación sobre el tratamiento o cuidado de un paciente en particular debe obtenerse a través de una consulta con un médico que lo haya examinado o que esté familiarizado con el historial médico de dicho paciente.

Toda la información preparada por el NINDS es de dominio público y se puede reproducir libremente. Se agradece que se le dé el crédito correspondiente al NINDS o a los NIH.